Trabajadores de la clínica hospital del ISSSTE de Chilpancingo, Guerrero, regresaron este lunes a trabajar, bajo protesta, a las instalaciones que resultaron con daños por el sismo de intensidad de 6.5 grados con epicentro en San Marcos, el pasado 2 de enero.

"Nos deslindamos de toda responsabilidad, por no contar con lo necesario para brindar atención adecuada y calidez", se lee en una manta que fue colocada en el estacionamiento a unos 10 metros de la sala de urgencias de la clínica.

En un mensaje dirigido a los derechohabientes, los trabajadores les advierten que en el hospital del ISSSTE ubicado frente a la residencia oficial de Casa Guerrero, se carece de los servicios de hospitalización, consulta de especialidades, cirugías programadas.

"Los trabajadores de la clínica ISSSTE Chilpancingo laboramos en protesta por tener un edificio insuficiente y siniestrado", indica la manta.

En su mensaje los manifestantes exigen un informe del dictamen de protección civil que se levantó después de que se realizó una evaluación del edificio de dos plantas derivado del movimiento telúrico registrado hace 17 días.

Exigen a las autoridades la edificación de un nuevo hospital, se lee en la manta.

La versión de algunos trabajadores es de que desde la semana pasada las autoridades del ISSSTE les dijeron que tendrían que regresar a laborar en el edificio ya que existe un dictamen de Protección Civil que descarta daños estructurales.

Después del temblor, la unidad médica fue desalojada y la atención a los derechohabientes se remitió solamente a consultas médicas debajo de dos carpas: una que se instaló a unos metros de la entrada principal y la otra en un terreno cerca de la sala de urgencias.

En la sala de urgencias solo había cupo para hospitalizar a seis pacientes.

La atención a derechohabientes con complicaciones graves de sus enfermedades fueron trasladados a los hospitales del ISSSTE del Centenario de Cuernavaca, Morelos y el 20 de Noviembre en la Ciudad de México.

El sismo de septiembre del 2021 afectó al hospital del ISSSTE y tras seis meses que duraron las reparaciones se reabrió. Los derechohabientes recibieron el servicio en otros hospitales públicos de Chilpancingo.

La dirigente del Sector de la Zona Centro de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación del Estado de Guerrero (Ceteg) Reyna Bello, afirmó que la clínica del ISSSTE en Chilpancingo atiende a 200 mil derechohabientes de las regiones Centro y la Montaña entre ellos a los trabajadores al servicio del estado y de la Universidad Autónoma de Guerrero (UaGro).

"Esta clínica resulta insuficiente para darle atención a los miles de derechohabientes además de que la constante es de que no hay medicamentos ni suficientes médicos especialistas", afirmó.

En los últimos años son constantes las protestas de los derechohabientes por la mala atención que se les brinda en este hospital que se inauguró en 1984 durante el gobierno del entonces presidente Miguel de la Madrid.

Reyna Bello contó que un ejemplo de la deficiencia en que opera este hospital es de que solo cuenta con cuatro máquinas para atender a los derechohabientes que requieren una hemodiálisis.

Para atender esta necesidad a sus derechohabientes, las autoridades del ISSSTE contratan a clínicas privadas para que se dé el tratamiento de hemodiálisis.

La líder de la Ceteg dijo que en agosto del 2025 la Presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el hospital de especialidades en Acapulco, pero las deficiencias en el servicio médico son la constante queja de los derechohabientes.

En el caso del hospital de Chilpancingo, es necesario que el gobierno federal construya uno nuevo pero de especialidades.