Las noticias de esta semana han girado en torno a Irán y Medio Oriente. Pero yo me encuentro en Ciudad de México para una serie de conversaciones con nuestro equipo de América Latina. Y no quería perder la oportunidad de hablar con mis colegas de aquí sobre la parte del mundo que cubren, que también ha sido bastante noticiosa.
Apenas esta semana, Ecuador estuvo en los titulares pues solicitó ayuda al ejército estadounidense para combatir a las pandillas de narcotraficantes. Y la semana pasada, México acaparó las portadas del planeta cuando sus fuerzas de seguridad mataron a un famoso líder de un cártel conocido como el Mencho, lo que desencadenó una ola de violencia en todo el país.
A continuación, una conversación con dos de mis colegas, nuestro jefe de la corresponsalía de Ciudad de México, Jack Nicas, y María Abi-Habib, nuestra corresponsal de investigación para Latinoamérica, sobre un tipo de guerra diferente: la guerra de México contra los cárteles de la droga.
México emprende medidas enérgicas contra los cárteles. ¿Servirá de algo?
Jack, ¿por qué es tan importante la muerte del Mencho?
Es importante porque el Mencho, cuyo verdadero nombre era Nemesio Oseguera Cervantes, dirigía el cártel más grande de México, el Cártel Jalisco Nueva Generación. Es difícil exagerar su importancia.
También es importante porque se trata del mayor logro de la ofensiva más agresiva del gobierno mexicano contra los cárteles en más de una década. A la gente le preocupa que pueda inaugurar un nuevo capítulo de violencia. Inmediatamente después de la muerte del Mencho, los miembros de su cártel se lanzaron al ataque. Quemaron coches y tiendas de conveniencia, bloquearon carreteras y mataron al menos a 20 integrantes de la Guardia Nacional. Así demostraron que no se iban a rendir sin dar pelea.
Esta conversación ocurre en un hotel de moda en Ciudad de México. María, ¿estamos en una burbuja?
Los cárteles no se mueven mucho en Ciudad de México. No es importante para ellos estratégicamente. No hay puerto porque está en el interior. No hay una autopista importante que tengan que utilizar para llegar a Estados Unidos.
Me recuerda un poco a Afganistán, donde viví de 2010 a 2013. Kabul era muy segura. Como mujer, podías andar por la calle. Pero en cuanto salías de Kabul, te parecía extremadamente peligroso, y eso es porque los talibanes tenían la misma estrategia: tomar la periferia y dejar Kabul en paz, al menos al principio.
Eso no quiere decir que los cárteles vayan a apoderarse de la capital, ¡ni que México sea tan peligroso como Afganistán!
Jack, ¿cómo han llegado a ser tan poderosos los cárteles?
Una respuesta es la corrupción sistémica. A lo largo de los años, los cárteles se han infiltrado en el Estado y lo han cooptado con sobornos y amenazas. Básicamente tienen ojos y oídos en varios organismos gubernamentales y de seguridad. Así es como suelen saber cuándo las autoridades están emprendiendo movimientos contra ellos.
Un periódico local descubrió los libros de contabilidad del Mencho, donde al parecer llevaba un registro meticuloso de esos sobornos. Incluso había una partida para una fiscalía general, aunque no sabemos cuál.
Y la otra parte es que estos cárteles no solo venden drogas, también están integrados en la economía en general, ¿verdad? María, me dijiste que son casi como empresas de la lista Fortune 500.
Sí, forman parte de la economía de México en un grado que nunca antes habíamos visto. Comercian con aguacates, participan en hoteles y en la industria turística, incluso ganan dinero con el fútbol de ligas menores. Algunos economistas sospechan que si los cárteles pusieran fin a todas sus actividades, se produciría un terremoto económico.
Pero el gobierno ha decidido tomar medidas enérgicas. ¿Por qué ahora, Jack?
La respuesta corta es: Donald Trump. Básicamente el presidente dijo que si México no pone fin al tráfico de drogas, impondrá aranceles del 25 por ciento o incluso empezará a bombardear los laboratorios de drogas mexicanos.
La respuesta un poco más larga es que esto era algo que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, parecía inclinada a hacer de cualquier forma, incluso antes de que Trump fuera elegido. Entonces Trump, en cierto modo, la obligó —o, según algunos analistas, le dio una coartada política—. Hay resistencia y tensión internas en su partido por su enfoque agresivo. Pero ella podría decir que en realidad no tiene opción.
¿Ha funcionado?
Es pronto, pero parece que los homicidios están disminuyendo. El gobierno también ha detenido a casi 100 elementos de alto nivel de los cárteles. La pregunta es: ¿servirá de algo? ¿O los cárteles simplemente volverán a organizarse?
María, ¿el ejército mexicano tiene lo necesario para acabar con estos cárteles para siempre?
Sin duda sería una gran prueba para el ejército. No creo que pudieran hacer frente a una guerra total contra los dos cárteles más grandes de México, el de Sinaloa y el de Jalisco, sin una ayuda significativa de Estados Unidos. Ya están teniendo dificultades para enfrentarse al Cártel de Sinaloa en Culiacán; si abrieran un segundo frente contra el de Jalisco, que creemos que es aún más poderoso, me preocupa que no pudieran manejarlo.
Las fuerzas mexicanas no han librado una gran guerra desde hace mucho mucho tiempo. Los cárteles, en cambio, luchan entre sí todos los días.