Esta semana ya se dio a conocer la iniciativa enviada por la Presidenta Sheinbaum al Congreso de la Unión. Pasó lo que siempre sucede. Que sueltan un tema para que mediáticamente se genere una percepción, una buena imagen de su persona, su gobierno y su partido, pero a la mera hora es otra cosa distinta y sin embargo, ya la gente se quedó con una falsa impresión.
Es parecido a lo de la reforma laboral, que dijeron que reducirían las horas de trabajo, de 48 a 40, lo cual fue uno más de sus engaños. Vil mentira. Pero eso lo analizaremos después.
Mientras tanto me enfoco en la propuesta en materia electoral. Comenzando por los números. Se dijo que se eliminarían los plurinominales. Pero es otro engaño. Eso haría que el Congreso se integraría por 300 diputados y 64 senadores. Pero no es así. Porque el planteamiento viene de la siguiente manera.
Seguirá habiendo 300 distritos electorales federales. Por lo tanto, continuarán siendo 300 de mayoría relativa. Es decir, “el que ganó ganó”. Hasta ahí no hay duda y no hay modificación alguna. Y habrá, si así se aprueba esta reforma constitucional, 97 diputados de primera minoría. O sea, que compitieron y no ganaron, pero fueron los más votados de sus partidos. Por otra parte habrá 8 diputados, que serán mexicanos radicados en el extranjero (no precisa quiénes tendrán derecho a votar por ellos). Y además, 95 tendrán curul, bajo una nueva figura, de que serán postulados por sus partidos o coaliciones, en las cinco circunscripciones en que se divide el país, votando por ellos en una boleta aparte, en la que sufragaremos por un hombre y una mujer. Bastante confuso. Amerita un estudio profundo.
Al final de cuentas, seguirá habiendo 500. ¿Cuál reducción? ¿Dónde está el ahorro? ¿Qué no habían dicho que era por cuestión de austeridad? Gastarán mucho más, porque habrá más candidatos (as), haciendo campaña y recibiendo prerrogativas, dinero público que les tenga que asignar la autoridad electoral. Serán más boletas para generar mayor confusión en el ciudadano, que estará votando por plurinominales, que sean de Jalisco, en Chihuahua, -por dar un ejemplo-, que ni conocemos, por pertenecer ambas entidades en este caso a la primera circunscripción (noroccidente del país). Recorrer los 7, 8 o 9 estados, será un gasto exorbitante. Además de que no dan los tiempos para hacerlo.
Por cierto, eso abre la puerta a patrocinios de grupos delictivos. Que aunque prohíban financiamiento privado, la realidad supera a la Ley.
Ni siquiera hay denominación para esto, porque no dejan de ser plurinominales, pero mediante votación. ¿O sea?…..
Como mera sugerencia muy simplista, -aunque él hubiera no existe-; algo más conveniente sería, que haya 300 de mayoría, y solo 100 de representación proporcional, electos por primera minoría. Lo explico: entrarían los mejores segundos lugares de entre las mismas 300 personas que contendieron. Listo. Y, -cuidando la equidad-, el número de hombres y el número de mujeres que se requieran (puede ser variable cada elección, dependiendo cuantos de cada sexo hayan ganado sus distritos), para lograr igualdad en la composición final de la cámara, a razón de 200 hombres y 200 mujeres. Habría igualad, reducción de curules, mayor justicia, sin circunscripciones. Una sola tabla de todo el país, con resultados tangibles.
Ejemplo, si al competir por un distrito ganaron 180 mujeres y 120 hombres. Haces una lista en el país, de cada partido, con los resultados de todas y todos los que contendieron y perdieron, les distribuyes 100 espacios acorde a sus porcentajes obtenidos, en este caso, a razón de 20 mujeres (para completar 200 diputadas), y 80 varones, para un total igual de 200. Total en la cámara 400.
A esto le podemos sumar, sin problema, el tema de acciones afirmativas, con reglas claras, para propiciar la inclusión de personas pertenecientes a comunidades indígenas, de la comunidad LGBTQ+, afrodescendientes y con alguna discapacidad.
Sigo ahora con los senadores. Ahí si sucede algo parecido a lo que yo les estoy sugiriendo en este texto. Cuando menos, sí habrá reducción. Actualmente, son 128. Con la reforma serán 96. Desaparecen lo que se dominaba “listas de partido”. Seguirán siendo 2 por entidad federativa (32X2=64). Tal como está. Y los 32 restantes, lo ocuparán los de primera minoría de cada estado. Tal como está. Insisto. Reitero.
La reforma solo consiste en eliminar 32 espacios. Suena un tanto más justo. Aunque le estará quitando lugar a partidos muy pequeños, que quedan en cuarto o quinto lugar. No ganan. No quedan en segundo. Así que la gente que vota por ellos, ya no tendrá representatividad en la cámara alta.
Supuestamente habrá reducción de gastos, al bajar los sueldos de consejeros y funcionarios del INE. Reducir presupuesto al INE y a los OPLE’s. Lo que conlleva que los procesos electorales se vean afectados ante la falta de recursos. Que no haya apoyo para funcionarios de casilla y nadie quiera voluntariamente cuidar la elección por parte de la ciudadanía. Y otros decrementos en la calidad de las elecciones. (Boletas falsificables, urnas sin ventana transparente, mamparas que no garanticen el voto secreto, etc).
Debo reconocer algo bueno, aunque no tan bueno. Se reduce de 48 a 35 minutos, el tope máximo de cada partido, por cada emisora, para publicidad en periodo electoral. Al menos ya no estaremos tan saturados de anuncios en radio o televisión. Sin embargo, deja con muy poca posibilidad a los partidos más pequeños, para darse a conocer. Ya que los partidos más grandes, serán más famosos, al llevarse el mayor tiempo disponible.
Elimina a los resultados preliminares, (PREP), ya que, supuestamente los cómputos distritales comenzarán al terminar la jornada electoral.
Tiene más preceptos dignos de análisis y reflexión. Como por ejemplo, reducir la cantidad de regidurías en los Ayuntamientos, (Máximo 15). Lo cual se liga a la propuesta de reforma local, para que sean territoriales y no por planilla. Pero esto amerita un artículo posteriormente.
Ya es momento, que la ciudadanía en general se interese por los temas nacionales. Momento de aclarar el futuro inmediato de nuestro país. Ya es momento, de reglas transparentes en nuestros procesos democráticos.
Ya es momento…
Opinión
Viernes 27 Feb 2026, 06:30
Reforma electoral
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Kenya Durán Valdez