La gobernadora Maru Campos no pierde la oportunidad de poner más distancia de por medio con el ex fiscal César Jauregui Moreno. En muy mal momento se está presentando lo que parece ser un enfrentamiento al interior del partido Acción nacional en la ciudad de Chihuahua, pero con repercusiones en toda la entidad. La situación en estos momentos se observa tan seria, que incluso algunos importantes panistas están preocupados de que estas fuertes diferencias al interior del PAN pudieran derivar en un inoportuno divisionismo.
En muy pocos días se inicia formalmente el proceso electoral 2026-2027. Los planes y deseos de la gobernadora chihuahuense Maru Campos de que su partido, Acción nacional, retenga la gubernatura en las próximas elecciones, pueden verse trastocados. Si las declaraciones de los personajes involucrados continúan, van a provocar divisionismo al interior del panismo, y se puede perder la capital del estado. Esto va a provocar la derrota política de la gobernadora.
En este momento es el ex fiscal general del estado, César Jauregui y el ex secretario de Desarrollo humano y Bien Común Rafael Loera, los que se encuentran junto con la gobernadora, en el ojo del huracán. El ex fiscal Jauregui vio enfriarse su relación con la jefa del ejecutivo estatal desde que fue removido como secretario general de gobierno y luego nombrado titular de la Fiscalia General del estado.
Pero la muerte de dos funcionarios de agencias norteamericanas que participaban en un operativo de la Agencia Estatal de Investigaciones y la presión política provocaron la reciente salida de Jauregui del cargo.
Pero eso no fue motivo para que César Jauregui abandonara sus planes de aspirar a la candidatura por la alcaldía de la capital del estado. Al contrario, sus ánimos y los apoyos se acrecentaron. Lo malo es que en Palacio de Gobierno las cosas ya habían cambiado y el apoyo, o la bendición, ya no eran para el ex fiscal sino para el actual Secretario general de gobierno. Todo indica que Santiago de la Peña Grajeda es quien podría ser el ungido para la candidatura panista por la presidencia municipal de la ciudad de Chihuahua.
El problema es que César Jauregui no tiene la intención en desistir de su proyecto político y lo ha demostrado de manera contundente. Por eso, ante los acercamientos y coqueteos a Jauregui de otras fuerzas políticas, la gobernadora Maru Campus no ha dudado en tachar, un día sí y el otro también, de traidores e indisciplinados a todos los que considera rebeldes.
Y el mensaje no solo es para el ex fiscal, ya que también trae dedicatoria para otros rebeldes como el ex secretario de Desarrollo Humano y Bien Común, Rafael Loera Talamantes quien junto con su esposa Anya Trevizo, ex asistente de la gobernadora, se alejaron de Maru y ahora van por la libre.
Esta situación no deberían los panistas tomarla a la ligera, tampoco la gobernadora. Hoy en día, no se puede sucumbir a la tentación de la imposición de candidaturas, menos cuando precisamente, se viene de un proceso abierto al interior de Acción nacional. Una división al interior del panismo estatal es lo que menos necesita ese partido en estos momentos.
Una escisión en las filas del panismo chihuahuense le estaría abriendo las puertas a Morena para conquistar uno de sus principales y tradicionales bastiones albiazules: la capital del estado.