Ya está en el Congreso de México la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, que busca la eliminación paulatina del uso de dinero en efectivo, y es trascendental por varias razones. Aquí mostraré algo de contexto general de la tendencia del mundo.
Entre paréntesis, debe saberse que el registro telefónico que se lleva a cabo en el país se aprecia desde afuera, como parte de la arquitectura necesaria para los pagos con códigos QR, lo cual también se aborda en este artículo.
La iniciativa da algunas pistas, hacia donde se dirige el uso del dinero no solo en México, sino en el mundo. Además, se nota en la misma, que no se informan de manera clara los objetivos que se persiguen, al menos no todos.
Tiene, sin embargo, algunos puntos favorables, como el hecho de que se define que su aplicación será paulatina, y por el momento, con el uso de la moneda nacional, el peso, tal y como lo conocemos. No se trata de una versión digital, como lo explicaré más adelante.
Sobre este último punto, en Europa ya se tiene lista la plataforma de lanzamiento del Euro Digital, una versión tokenizada de la moneda de esa zona económicamente integrada. Es decir, la nueva forma de ese dinero jamás podrá sacarse de un cajero, ya que solo existe virtualmente, y tiene como propósito cero uso de efectivo. Aunque aún circularán Euros impresos o monedas, poco a poco deberán ir desapareciendo.
Con el peso mexicano, aun no llegamos a eso, pero no se pierda de vista que vamos en ese camino, tal y como ya sucede en China.
En realidad, el Euro Digital se trata de una CBDC, -Central Bank Digital Currency o Moneda Digital del Banco Central-. Es la moneda europea, sí, pero digital y controlada totalmente por su banco central. Esto es muy importante entenderlo porque actualmente existen diversos modelos de tokenizacion del dinero, como ya se hace en Estados Unidos con el dólar, pero son muy distintos.
Estados Unidos aprobó su Moneda Estable, -stablecoin-, que es un dólar digital o tokenizado, pero a la par, el gobierno de Trump, prohibió que se elimine el dinero en efectivo, como mecanismo de libertad personal y social.
Es muy importante señalar, que las stablecoin de EU, están manejadas por empresas privadas, no las maneja la Reserva Federal. Contrario a Europa donde el Euro Digital, lo maneja el banco central. Nótense las grandes diferencias.
Y volviendo al peso mexicano, por el momento no se ha lanzado su versión tokenizada o digital, lo cual es bueno. Sigue siendo el mismo de siempre, pero no hay que hacerse ilusiones, ya que hay planes de copiar el modelo europeo.
Puntualizo, que todo es paulatino, poco a poco.
Lo que sí se está haciendo en México, es encaminar a la población hacia el uso del dinero con medios electrónicos, los cuales dejan huella para seguimiento total de las operaciones que se realizan.
En la iniciativa presentada el 8 de septiembre, se estipula que, a partir de la entrada en vigor de la ley, y en los quince días hábiles siguientes será la Secretaría de Hacienda la que defina que sectores de la economía deberán realizar operaciones digitales de manera forzosa.
En otras palabras, determinarán donde se puede gastar el dinero por medios electrónicos y, además, poco a poco va ir ampliando donde sí y donde no.
El transitorio tercero lo estipula así: “Dentro del plazo de quince días hábiles siguientes a la entrada en vigor del presente Decreto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público deberá determinar los sectores estratégicos y actividades relevantes en los cuales la aceptación de Medios de Pagos Digitales y Electrónicos podrá ser la única forma de pago, sin perjuicio de que, en ejercicio de sus atribuciones, posteriormente pueda ampliar dicha determinación”.
Es decir, la iniciativa se queda corta porque no define desde ahora, las reglas ni los mecanismos de sanción que se van a usar.
Palabras más, palabras menos, se explica que en ocasiones excepcionales deberá usarse el efectivo en los lugares donde se definió previamente que debieran ser por medios digitales. Como un apagón, -que no son muy frecuentes en México…si como no-.
PIX Brasil
En Brasil existen transacciones digitales realizadas con teléfono, donde para hacer la liquidación del pago, un aparato genera un código QR y el receptor, lo captura. Con esa simple operación queda lista la transferencia.
Este sistema lo maneja el Banco Central de Brasil y no involucra a las grandes firmas como Visa o Mastercard. Además, no se cobran grandes comisiones.
No quiere decir esto, que en México vaya a ser igual ni mucho menos. Solo lo pongo como ejemplo del uso de teléfonos con códigos QR para saldar cualquier compra venta y como esa arquitectura permite que lleve a cabo.
El punto aquí es el uso del teléfono y la necesidad de su registro con la CURP, para brindar certeza jurídica. Nada más.
Conclusión
Aunque la Ley de Economía Digital, establece ciertos objetivos, como la inclusión financiera, deja más dudas que respuestas.
El documento habla de impulsar la economía digital, modernizar los medios de pago y fortalecer la inclusión financiera, pero cuando se llega a la parte operativa, el texto deja abierta una pregunta fundamental: ¿qué problema concreto pretende resolver y hasta dónde quiere llegar el Estado en la sustitución del efectivo?
Los transitorios hacen todavía más evidente esta indefinición. La iniciativa no establece desde ahora qué sectores estarán obligados a utilizar exclusivamente medios digitales; deja esa decisión para una determinación posterior de la Secretaría de Hacienda.
Por eso, más que una ley con objetivos completamente delimitados, el documento parece plantear un marco para una transformación posterior del sistema de pagos.
El verdadero alcance de esa transformación dependerá de las disposiciones que se emitan después. Y ahí está precisamente el punto que debería generar mayor atención: no sólo importa lo que la iniciativa dice que quiere hacer, sino también lo que deja abierto para decidir posteriormente.