El 10 de septiembre es el día mundial para la prevención del suicidio, se estableció así desde el 2003 por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio en conjunto con la Organización Mundial de la Salud.
Las investigaciones muestran que más del 95% de las personas que se suicidan tienen depresión u otro trastorno mental, de ahí que la atención temprana de la depresión puede prevenir intentos de suicidio o su consumación.
Y es que más allá de vestir una prenda de color amarillo o portar un listón de este color para visibilizar el suicidio, en el estado de Chihuahua, nos debemos preocupar por exigir una agenda de salud pública, en el que la atención a la salud mental sea prioritaria, y esto se debe atender no por ser algo de moda, si no a las cifras preocupantes que durante este mes se publicaron, pues tomando como fuente a Plataforma Demográfica con datos de la Secretaría de Salud 2025 y de la población a mitad de año de CONAPO, 2023; coloca a Chihuahua en un nada honroso primer lugar de suicidios en México, pues refiere que tiene tasas muy altas casi el doble de las nacionales e incluso cercanas a las de Estados Unidos.
Y aquí surgen diversas interrogantes, ¿cómo es que el estado de Chihuahua que ocupa el lugar número 12 en población nacional, se encuentra en primer lugar en muerte por suicidio?, Chihuahua que refiere un estado con buena calidad de vida, bajos niveles de desempleo y con dinamismo económico, ¿acaso estos indicadores no tendrían que impactar en una tasa baja de mortandad?
Es por ello que más de recordar que en septiembre conmemoramos el mes de la prevención del suicidio
Debemos observar si el nuestro estado cuenta con Hospitales Públicos de Salud Mental, suficientes para atender los trastornos mentales.
Si en materia de educación pública se cuentan con espacios que brinden atención a manera de implementar acciones preventivas
Y lo mas importante si los profesionales la salud, cuentan con fuentes de empleo y salarios acorde a su profesión que les permitan desarrollarse dignamente.
En el estado de Chihuahua estamos próximos a un proceso electoral en el 2027, hagamos votos para que en la agenda de propuestas de quienes aspiran a dirigir el estado grande, tengan como prioridad la salud mental.
Tener acceso a programas de salud mental no es un privilegio, es un derecho de todas y todos.