Katia Itzel García no se cuelga la medalla por ser la primera árbitra mexicana en un Mundial varonil.

Horas después de ser designada por la FIFA como una de las silbantes en la Copa del Mundo que en dos meses tendrá en México su juego inaugural, la silbante comparte sus sensaciones con CANCHA.

"Con mucha alegría y, al mismo tiempo, con mucho compromiso y responsabilidad. Es algo que no se ha logrado sola, sino con la ayuda de muchas personas que realmente han creído en mi potencial, en mi calidad de trabajo, que me han ayudado con herramientas, consejos, palabras de apoyo para ir creciendo, árbitras que han abierto el camino para que hoy pueda cumplir ese sueño.

"Son sueños que se construyen, no de un día para otro, estamos hablando de años. En mi caso son sueños que se construyeron desde que era futbolista, estoy hablando de décadas, y específicamente hablando del Mundial es una carrera que se hace desde hace tres años en donde se va pasando una suerte de pruebas anuales antes de llegar a esta lista final: pruebas físicas, técnicas, seminarios, torneos internacionales en donde cada partido es una prueba, no es regalado, todo lo contrario, es fruto del trabajo, esfuerzo, la disciplina y perseverancia", mencionó.

A las 6:30 de la mañana, Katia Itzel ya estaba en el entrenamiento. Al final del mismo, la vida le deparó una grata sorpresa.

"Cuando saco el celular había muchísimos mensajes y el primero que abrí fue el de mis compañeras de equipo, un grupo que tenemos con Karen Díaz y Sandra Ramírez y ahí ellas me hicieron llegar la lista de las personas que iban a estar en el Mundial, esa fue la forma en que tuve la primera noticia de que este sueño se hacía realidad.

"Llega a mi cabeza un flashback de todo el camino que tuve que pasar para llegar a ese momento, muchos momentos de aprendizaje, seguir adelante, perseverar, mucho trabajo y disciplina, y de alguna forma te sientes contenta contigo misma, lograste hacer lo que estuvo en tus manos, el universo te dio la oportunidad de conseguir ese sueño", expresó.

Más allá de su felicidad, Katia Itzel lamentó que la árbitra asistente Karen Díaz no fuera elegida por la FIFA.

"Fue un camino que forjamos las tres juntas, cada torneo internacional, a lo largo de estos tres años tuvimos participación juntas desde los Juegos Olímpicos en donde arbitramos el juego por la medalla de bronce, después un tercer puesto de la Nations League en Concacaf entre Canadá y Estados Unidos, la Copa Oro varonil en donde llegamos a Cuartos de Final y no pudimos seguir avanzando porque México siguió hasta la Final, la primera tripleta femenina en un Mundial varonil Sub 20 y hace poco la fortuna de arbitrar la Final de la primera edición de FIFA Womens Champions Cup, son sentimientos encontrados de no poder contar con el equipo completo.

"Sé que este triunfo no es mío ni de Sandra, sino de las tres, de Karen, Sandra y mío y no solo nuestro, sino también de todas las mujeres y árbitras que han abierto las puertas para nosotras", expresó Katia Itzel.