Chihuahua, Chih.- Luego de ser sancionado por Little League, el manager chihuahuense Esteban 'Pingüi' Gallardo, quien llevó al equipo representante de México a la Serie Mundial de Ligas Pequeñas en 2025, habló para este medio acerca de la situación.

-Para quienes no te conocen, ¿quién es Esteban “Pingüi” Gallardo y cuál ha sido tu trayectoria como manager de béisbol infantil?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Soy formador y manager de béisbol infantil. Llevo años trabajando con niños y familias, enfocándome en disciplina, valores, trabajo en equipo y competencia sana. He tenido la fortuna de llevar equipos a torneos importantes y de acompañar procesos que llegan a escenarios de alto nivel, incluyendo el camino a Williamsport. Lo más importante para mí no es una medalla: es formar niños con carácter.

-¿Qué te define como manager: los resultados o la formación?

Esteban “Pingüi” Gallardo: La formación primero. Los resultados son consecuencia de un proceso bien hecho. Un niño aprende más cuando se le exige con respeto: puntualidad, esfuerzo, humildad, obedecer reglas y competir sin trampas, generando una mentalidad ganadora a través de herramientas que le ayudaran para saber utilizarlas. Eso se queda para toda la vida.

-Ahora sí, vamos al tema central. ¿Cuál fue la primera decisión que te afectó y de dónde vino?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Lo primero fue una inhabilitación emitida por Little League México. Me llegó por correo electrónico mediante un comunicado/oficio. El problema no fue solo la sanción, sino la forma: se basó esencialmente en la manifestación de un traductor y no se me dio una oportunidad de defensa con pruebas y audiencia, pues no se me dio vista en el proceso de inhabilitación que se hizo.

-¿Qué hiciste cuando recibiste esa inhabilitación de Little League México?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Apelé esa decisión. Presenté un recurso de apelación ante la propia Little League México, porque era la vía interna que correspondía. Mi objetivo era simple: que revisaran el caso con evidencia y me permitieran defenderme formalmente.

-¿Y qué pasó con esa apelación?

Esteban “Pingüi” Gallardo: La resolvió la misma estructura que había emitido la inhabilitación, e incluso intervino la misma persona que determinó la sanción inicial. En términos prácticos, eso le quita sentido al recurso: si quien sanciona es quien resuelve la impugnación, no hay imparcialidad real. Y al final confirmaron la inhabilitación.

-¿En esa resolución te dijeron qué podías hacer después?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Sí. En esa misma respuesta me indicaron que, si no estaba de acuerdo, debía acudir a la instancia regional de Little League International para Latinoamérica y el Caribe. Esa puerta la dejaron abierta expresamente.

-¿Entonces presentaste otro recurso?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Correcto. Presenté un nuevo recurso el 17 de diciembre de 2025 ante Little League Latinoamérica y Caribe. Y hasta la fecha no he recibido una resolución por escrito. Ese silencio prolonga el conflicto y deja un vacío que se llena con rumores.

-Aquí es donde mucha gente menciona a Carlos Pagán. ¿Qué puedes decir?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Lo digo con responsabilidad y con base en hechos: Carlos Pagán encabeza la oficina regional. Yo no estoy aquí para insultar a nadie; lo que pido es transparencia institucional. Lo mínimo en un procedimiento es: confirmar recepción, asignar responsable del expediente y emitir una respuesta por escrito, fundada y motivada. Si mi recurso está mal, que lo digan con argumentos. Si hay omisiones, que se corrijan. Eso es todo.

-¿Por qué es tan importante que haya una respuesta por escrito?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Porque sin una decisión clara, la gente interpreta lo que quiere. Se presta a que cualquiera diga “está inhabilitado”, “es culpable”, “no puede ni ir a ver a su hijo”. Una resolución formal ordena el tema y evita abusos.

-Ante la falta de respuesta regional, ¿qué hiciste en México?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Tuve que acudir a la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD), para que una autoridad imparcial revise el asunto. No busco ganar por presión mediática; busco debido proceso, derecho de defensa y una decisión legal, de hecho esta es la primera vez que hago una declaración ante un medio de comunicación, precisamente esperando el resultado del litigio, pero como no me responden, la gente tiene que saber como están las cosas.


-Aparte de Little League, ¿qué pasa con FEMEBE? ¿Es lo mismo?

Esteban “Pingüi” Gallardo: No, es aparte. Lo de FEMEBE es una situación independiente y de ámbito nacional aquí en México. Se ha mezclado en redes como si fuera una sola cosa, pero son planos distintos. Ellos tienen acuerdos internos pero son organismos diferentes. Lo que sí ocurrió es que en este último torneo me impidieron dirigir por una supuesta inhabilitación, y eso fue una decisión aplicada de forma verbal y en el momento, sin que me mostraran un documento formal ahí mismo. Por eso insisto: reglas claras, papeles claros.

-Hablemos de lo reciente. ¿Qué ocurrió con la protesta en el nacional, donde se decía que dabas indicaciones desde las gradas?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Esa protesta fue improcedente. Yo estaba como espectador, viendo jugar a mi hijo. Pero como se ha creado un ambiente de señalamiento, hay quien siente que puede atacar sin pruebas y que algo se va a “pegar” aunque sea mentira.

-Dices que “todo mundo se siente con derecho de atacarte”. ¿A qué te refieres?

Esteban “Pingüi” Gallardo: A que cuando una autoridad no resuelve con claridad y se permite un señalamiento sin procedimiento, se abre la puerta para que páginas, entrenadores, directivos y hasta algunos padres se sumen a una narrativa de linchamiento. Se genera un clima en el que cualquier rumor se usa para presionar o para intentar sacarte del camino.

-¿Crees que haya intereses detrás de estos ataques?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Yo no puedo afirmar intenciones como hechos, pero es evidente que hay personas a las que les conviene que yo no esté: porque estorbo intereses, porque incomodo, porque algunos quieren ocupar espacios o tener control. Lo que sí puedo afirmar es el patrón: sanciones sin defensa clara, silencio institucional y luego ataques en redes. Eso no es sano para el deporte infantil. Pero los resultados hablan por mí.

-¿Cómo te ha afectado esto en lo personal y en tu familia?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Ha sido un daño moral real. Mi familia vive con preocupación constante. Mi hijo ha escuchado comentarios injustos sobre su padre. Eso no se lo deseo a nadie. El béisbol infantil debería proteger a los niños, no exponerlos a conflictos de adultos.

-En Chihuahua, ¿Cómo te ha pegado esto en el respaldo que antes tenias de gente, organizaciones y algunas autoridades? ¿Sientes que te dieron la espalda?

Esteban “Pingui” Gallardo: Sí, Mucha gente que estuvo conmigo cuando las cosas iban bien, después tomó distancia y algunos incluso se sumaron al a trato injusto. Y también duele ver que ciertas áreas de gobierno-municipales o estatales, que deberían apoyar el deporte formativo, optaron por el silencio. No les pido que tomen partido, les pido algo básico: que promuevan reglas claras, respeto y debido proceso porque eso protege a todos los entrenadores y a todos los niños.

-¿Qué le dirías a la gente que hoy te critica o replica rumores?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Que si tienen una acusación, que la presenten por la vía correcta, por escrito, con pruebas, y que se respete un procedimiento. Los rumores y las redes no son tribunal. Yo estoy dando la cara y estoy yendo a las instancias formales.

-¿Qué le pides hoy públicamente a Little League México y a la oficina regional de Latinoamérica y Caribe?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Tres cosas simples: uno, que se respete el derecho de audiencia y defensa; dos, que las decisiones se fundamenten en pruebas y se notifiquen por escrito; y tres, que se responda el recurso regional presentado el 17 de diciembre de 2025. Eso es lo mínimo en un sistema serio.

-Para cerrar, ¿cuál es tu mensaje final?

Esteban “Pingüi” Gallardo: Que el deporte infantil debe ser justo. Yo voy a seguir defendiendo mi nombre por la vía legal, sin violencia y con respeto. Quiero volver a lo esencial: formar niños, competir con dignidad y que ninguna familia vuelva a pasar por un linchamiento sin pruebas.