Los escándalos arbitrales continúan en la Copa del Mundo 2026, ahora afectando a la Selección de Noruega.
El primer gol de Inglaterra, que significó el 1-1 frente a los noruegos en los Cuartos de Final, no debió contar debido a que habría venido precedido de un rebote del balón en uno de los cables de las cámaras colgantes en el Estadio de Miami.
En una jugada sin precedentes, el saque de meta del arquero Orjan Nyland pegó en el cable de la conocida "spidercam", modificando la dirección del esférico y dejándolo en los pies de un jugador inglés.
A partir de ahí, el combinado de los Tres Leones orquestó la jugada para la anotación de Jude Bellingham al minuto 45+2', la cual significó la igualada provisional antes del descanso.
A pesar de los reclamos del portero, jugadores y cuerpo técnico noruegos, el árbitro no revisó la acción en el VAR y dio por bueno el gol.
En caso de haber conservado la ventaja en el entre tiempo, tal vez la historia del conjunto nórdico hubiera sido diferente en los Cuartos de Final.