La histórica aventura de Noruega en la Copa del Mundo 2026 terminó entre la frustración y la polémica.

Luego de la derrota 2-1 ante Inglaterra en los Cuartos de Final, el técnico Stale Solbakken mencionó que, a su juicio, el balón sí hizo contacto con un cable aéreo antes de la jugada del empate.

Aunque FIFA explicó que el chip del balón no detectó ningún contacto, el entrenador noruego no ocultó sus dudas.

"Si el chip no registró nada, ¿qué puedo decir contra eso? Pero el balón cayó prácticamente del cielo. Todos lo vieron, incluido nuestro portero y el jugador que iba a recibirlo. Yo también me pregunté qué pasó. Para mí está bastante claro que sí lo tocó. Fue una situación muy extraña", declaró.

Pese a la controversia, Solbakken evitó responsabilizar al arbitraje por la eliminación y prefirió reconocer el esfuerzo de su equipo.

"Podría sentarme aquí a llorar, pero no lo haré. Los jugadores fueron fenomenales durante todo el torneo. Hoy ocurrieron algunas cosas extrañas, pero eso también es parte del futbol y una de las razones por las que es el mejor deporte del mundo. Hay que aceptarlo", afirmó.

"Hoy sentimos tristeza. Estuvimos muy cerca de lograr algo histórico. Quizá dentro de una semana veamos este Mundial con más felicidad, porque si antes del torneo nos hubieran dicho que llegaríamos hasta aquí, habríamos firmado ese resultado", señaló.

Solbakken también agradeció el apoyo de la afición noruega, que no dejó de alentar pese a la derrota.

"Ha habido una conexión fantástica entre este grupo y nuestros aficionados durante años. El famoso 'row, row' nos unió todavía más durante este Mundial", comentó.

Sobre Erling Haaland, quien fue sustituido en la recta final, explicó que el delantero simplemente se quedó sin fuerzas.
"No fue una decisión difícil porque estaba completamente agotado. Incluso quizá debí sacarlo diez minutos antes. Dio absolutamente todo. Marcó siete goles en cinco partidos y tuvo un Mundial fantástico", concluyó.