Después de un fin de semana largo para el mercado accionario local, el índice S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores anotó su mayor ganancia en los últimos 10 meses al subir 3.16 por ciento y quedar cerca de sus máximos históricos en el nivel de 69 mil 735.06 enteros.
El balance positivo fue impulsado por fuertes compras en el sector minero y de consumo, donde empresas como Grupo México (GMEXICOB), Pinfra (PINFRA*), Becle (CUERVO*) y Arca Continental (AC*) subieron 7.63, 6.01, 5.66 y 5.13 por ciento, respectivamente.
Desde el año pasado, el sector de la minería ha sido impulsado por la fuerte revalorización de metales preciosos como el oro y la plata, mientras que elementos usados en dispositivos tecnológicos y chips auguran mayor demanda de minerales y tierras raras.
Por otro lado, a nivel local, las empresas de consumo de bebidas alcohólicas y de refrescos se ven beneficiadas por el mundial de futbol que se llevará a cabo a mediados de este año.
Por otro lado, la temporada de reportes empresariales correspondientes al cuarto trimestre del año generarán mayor flujo de inversiones para algunas empresas que se beneficiaron por la apreciación del peso respecto al dólar estadounidense y mayor consumo en la parte final del año pasado.
Analistas de Monex, estiman que las emisoras del IPC presenten crecimientos de 2.9 por ciento en sus ventas, de 7.8 por ciento en su flujo operativo y de 41.6 por ciento en su utilidad neta. Por otro lado, contemplan que los mejores niveles de flujo operativo se concentren en Grupo México, La Comer, Peñoles, Cuervo y Mega, reflejando la revalorización de los metales, mayor consumo y cierta recuperación respecto a 2024.
En Estados Unidos, los principales índices accionarios cerraron en terreno negativo con pérdidas de 0.34, 0.84 y 1.43 por ciento para el Dow Jones, el Standard & Poor´s y el Nasdaq debido a renovadas dudas sobre el desempeño futuro de la Inteligencia Artificial.
Especialistas en el sector bursátil coinciden en que los mercados emergentes a nivel global mantengan un sólido proceso de revalorización este año, beneficiados por un dólar más débil, mayor apetito global, ciclos monetarios más acomodaticios y mejoras fundamentales.
Entre los principales catalizadores este año se encuentran la revisión del T-MEC, considerada la mayor fuente de volatilidad por su posible impacto en exportaciones, inversión y cadenas productivas, por otro lado, crecen las dudas sobre la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial y se reconfiguran los equilibrios geopolíticos, conformando un entorno más complejo que requiere estrategias defensivas. y el mundial de futbol.