Monterrey.- Unilever, una de las mayores empresas multinacionales de bienes de consumo del mundo, advirtió en la semana que el conflicto con Irán está presionando los precios de algunos de sus productos. Crédito: AFP

Si no se reabre el Estrecho de Ormuz en un máximo de ocho semanas, la economía global caería en una recesión, advirtió en un artículo publicado por la revista Fortune Mohamed El-Erian, reconocido economista, ex CEO de la gestora de inversiones Pimco y ex presidente del Consejo de Desarrollo Global en la Administración de Barack Obama.

La publicación recordó que cuando estalló el conflicto entre Irán, EU e Israel, en Wall Street se creía que se resolvería en cuestión de semanas.

Sin embargo, anotó, el enfrentamiento se ha prolongado ya durante dos meses, interrumpiendo el suministro de petróleo desde esa región de Oriente Medio.

"Los inversionistas ya están descontando un conflicto más prolongado", observó por su parte Jim Reid, director global de investigación de Deutsche Bank, refiriéndose a que los precio futuros a largo plazo del petróleo siguen alcanzado niveles más altos con el conflicto.

El-Erian señaló que, además del acopio estratégico de reservas de petróleo por parte de los países, los consumidores también están empezando a hacer compras de pánico.

En Japón, citó, han retomado la costumbre de la era de la Covid de acaparar el papel higiénico.

"Si vas a Asia ahora mismo, no sólo les preocupa el precio de los fertilizantes y de la energía; les preocupa la disponibilidad física; les preocupa quedarse sin existencias", declaró El-Erian.

"Si la guerra continúa, el Reino Unido y Europa se volverán tan vulnerables como lo es Asia ahora mismo", añadió.

Recordó que la semana pasada se advirtió que Europa sólo tiene reservas de combustible de aviación para seis semanas.

"Lo irónico de todo esto es que Estados Unidos, que inició la guerra, está mejor posicionado en términos relativos que cualquier otro país gracias a sus reservas energéticas", manifestó El-Erian en el artículo de Fortune.

No obstante, la revista anotó que aunque EU está relativamente protegido de la inflación del petróleo, en este país ha surgido una economía en forma de "K", donde la brecha entre los estratos de ingresos más altos y más bajos está creciendo.

Al respecto, en una nota, el economista en jefe de Moody's, Mark Zandi, señaló que el crecimiento estadounidense es "frágil".

"Hay crecimiento, sí, pero es inferior al potencial de la economía y no suficiente para generar un crecimiento significativo del empleo. El desempleo sigue siendo bajo, pero aumenta progresivamente, y la tasa de participación en la fuerza laboral está disminuyendo. Por supuesto, esto no es sostenible", expuso.

"Incluso si la guerra de Irán termina y los precios del petróleo bajan rápidamente, las consecuencias garantizarán que no haya recuperación del PIB ni crecimiento del empleo este año. El desempleo aumentará aún más y los riesgos de recesión, ya considerables, se agravarán", añadió Zandi.

Aparte, analistas de Goldman Sachs y Morgan Stanley señalaron que el efecto dominó de la guerra de Irán en los precios del petróleo ha anulado casi por completo el mayor beneficio fiscal para los consumidores estadounidenses en años, y para los de bajos ingresos las cuentas podrían estar en números rojos.

Encarecen productos del hogar


Unilever, una de las mayores empresas multinacionales de bienes de consumo del mundo, advirtió en la semana que el conflicto con Irán está presionando los precios de algunos de sus productos.

Los detergentes y otros productos de limpieza suelen contener petroquímicos derivados del petróleo.

Srinivas Phatak, director financiero de Univeler, estimó que la inflación de costos para su compañía alcanzará en este año entre 750 y 900 millones de euros (de 876 a mil 50 millones de dólares), desde entre 350 y 500 millones de euros (de 409.5 a 586 millones de dólares) que se estimaban antes de la guerra.

Por ello, anotó que probablemente subirán los precios de ciertos productos para el hogar.

"Habrá aumentos de precios frecuentes, pero en pequeñas dosis", manifestó Phatak a analistas durante la presentación de resultados financieros de la compañía.
A finales de marzo, Unilever implementó una congelación global de contrataciones de personal de tres meses debido a las complicaciones derivadas de la guerra en Irán, según informó Reuters, citando un memorando interno.