Christina Applegate, conocida por su papel de Kelly Bundy en la icónica comedia Married... with Children, que se extendió de 1987 a 1997, reveló que su experiencia en la serie agravó sus problemas con la anorexia y su imagen corporal.

De acuerdo con Page Six y el Daily Mail, en su próximo libro de memorias, titulado "You With the Sad Eyes", que se publica este 3 de marzo a nivel mundial, Applegate ofrece una sincera descripción de sus desafíos físicos durante su adolescencia.

"Si iba a comer algo tan enorme como un bagel, quizás me comía la mitad, o la mitad de la mitad", escribe la actriz en el libro. "Esa era mi ingesta de alimentos para todo un día".

"A veces me castigaba a mí misma y no comía nada. Era talla 0, y los diseñadores de vestuario de Married... with Children a menudo tenían que ingeniárselas con mi ropa".

Al principio, según relata, Applegate dudó en aceptar el papel de Kelly Bundy. Describió el guion del piloto de la serie como "basura y lleno de humor escatológico mal escrito". Tras rechazar la oportunidad, los productores eligieron a otra actriz.

Sin embargo, ver el piloto con su madre cambió su perspectiva. Posteriormente, aceptó el papel que definiría su carrera a lo largo de 11 temporadas y la lanzaría a la fama en Hollywood.

Antes de asumir el papel, Applegate ya enfrentaba problemas de dismorfia corporal y anorexia. Interpretar a Kelly Bundy, un personaje arraigado en los estereotipos de la "rubia tonta", intensificó estos problemas.

"Era hueso, hueso, hueso. Solía bromear por aquel entonces diciendo que si mis huesos de la cadera no eran lo primero que entraba en una habitación, tenía sobrepeso", recuerda la actriz.

Applegate pasaba incontables horas haciendo ejercicio y esforzándose por lograr una imagen corporal idealizada. Su rutina de ejercicios incluía clases de spinning, sesiones de entrenamiento y extensas prácticas de baile.

"Tenía una visión de la ropa específica que quería que usara Kelly, y para usar esa ropa -ropa que se notaba si comías algo tan pequeño como una uva-, tuve que ahondar aún más en mi trastorno alimentario".

A medida que la serie avanzaba, el vestuario de Kelly Bundy se volvía cada vez más revelador. Para la quinta temporada, Applegate notó lo ajustado de su vestuario y la reacción del público, lo que posteriormente la hizo sentir incómoda con la cosificación.

A pesar de las presiones y los desafíos, Applegate no expresó ningún resentimiento hacia el elenco ni el equipo técnico de la serie. Reconoció su inocencia en ese momento y el trauma que contribuyó a sus trastornos alimenticios.