La ventaja de Maru sobre los otros panistas
Atrasan envío de Reforma Electoral a diputados
Ojinaga, Coyame, Manuel Benavides, en el extremo noreste de la entidad, no dejan de aparecer como focos amarillos en el tablero estatal de la narcoguerra, pero en rojo figura el vecino municipio de Aldama, donde ahora están concentradas las hostilidades entre “La Línea” y “Los Cabrera”.
La escalada de violencia ha sido tal para tocar las puertas de la ciudad de Chihuahua, de forma cada vez más insistente, en especial en los últimos días.
Apenas el lunes, fue reportado un ataque armado en la carretera Chihuahua-Ojinaga que dejó un muerto y dos heridos, quienes fueron encontrados, abandonados, en el exterior de una clínica de Aldama.
Ello motivó un operativo especial, durante el cual la Policía Estatal pudo detener a cuatro hombres armados en calles de Aldama, después de perseguirlos hasta una vivienda en la que se atrincheraron y comenzaron a disparar contra los agentes.
Los cuatro fueron identificados como parte del descabezado grupo de “Los Cabrera” -cuyo líder, Roberto G. H., está detenido y en espera de su extradición-, sumándose a la larga lista de detenciones, unas que acaban en prisión preventiva y otras en liberaciones.
Las pugnas en este corredor han provocado narcobloqueos, levantones, ejecuciones y hasta la quema de un camión a mediados de febrero de este año, en hechos que están relacionados desde que, al comienzo del año, fueron asesinados los hermanos Elizabeth, Abel e Israel Soto Núñez.
Después de eso, como ha quedado establecido, vino la ejecución, ya dentro del municipio de Chihuahua, en Soriana Romanzza, de un hombre que era pareja de Elizabeth Soto, en medio de cada vez más frecuentes versiones de que la narcoguerra se desliza hacia la capital del estado.
El impacto social de ello no ha sido menor en el municipio vecino. Más allá del recuento de los caídos, que ya rebasa el medio centenar, ha forzado la suspensión de clases en algunas escuelas y ha generado reportes de “toques de queda” informales después de las siete de la tarde en algunas localidades.
Resulta impactante para una población que está a menos de media hora de la capital, pero, sobre todo, resulta preocupante que la violencia no haya sido contenida en su avance hacia el centro, a pesar de la cantidad de muertes y detenciones relacionadas con este fenómeno específico.
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En una de las fotos que el líder nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, subió a sus redes sociales tras su visita a Chihuahua para el informe de Maru Campos, aparece acompañado de los demás mandatarios estatales que tiene Acción Nacional en el país.
La imagen (puede verse en la edición digital de GPS) está recortada para dejar únicamente a Romero, seguido de Mauricio Kuri, Libia García Muñoz Ledo y Teresa Jiménez, gobernador y gobernadoras, respectivamente, de Querétaro, Guanajuato y Aguascalientes.
Llamó la atención en los círculos panistas la presencia del dirigente y los colegas de Campos Galván por la señal de unidad, pero también porque desde finales del año pasado, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el líder del blanquiazul enlistó a sus presidenciables para 2030.
Además de las mandatarias y el mandatario de los únicos cuatro estados gobernados por el albiazul, Romero apuntó como precandidatos a la presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, también asistente al informe; y a los coordinadores de los legisladores federales, Ricardo Anaya Cortés y Elías Lixa Abimerhi, quienes no acudieron a Chihuahua el pasado domingo.
Así, estuvieron en el informe casi todos los de la lista de presidenciables que, en una somera comparación con Campos Galván, tienen mucho menos kilometraje en la función pública, en el PAN, en las campañas y procesos electorales.
Salvo Anaya que fue candidato presidencial -de no muy buenos recuerdos en el partido, porque como dirigente nacional secuestró la candidatura para sí mismo- los demás no le hacen mucha sombra a la chihuahuense, quien, al menos en experiencia, lleva ventaja sobre sus correligionarios.
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Si la presidenta Sheinbaum estaba más que decidida a ir hasta donde topara la reforma electoral, incluyendo al PT-Verde, se supone que no habría razón que la iniciativa se retrasara una vez más “para otra revisada”, antes de enviarse a la Cámara de Diputados.
El envío de la iniciativa estaba programado para la noche del lunes; sin embargo, en La Mañanera la mandataria informó que “todavía tuve algunos comentarios”, al documento que le entregaron un día antes, por lo cual subsanarán contradicciones entre artículos para que el documento quede enfocado solamente en materia electoral.
El coordinador de los morenistas, Ricardo Monreal, salió a decir el lunes por la tarde que la presidenta “es muy escrupulosa en las iniciativas que turna al Congreso”, pero reconoció que de todos modos el proyecto podría tardar un par de semanas más en subirse a tribuna, pues todavía falta que la revisen en Comisiones.
Las reticencias de los partidos aliados han sido las fórmulas de representación plurinominal y la reducción presupuestal.
El senador del Partido Verde, Manuel Velasco dijo que está de acuerdo en el “95 por ciento del plan electoral” pero que fijarán postura cuando se presente.
El Partido del Trabajo ya estableció que “no acompañará” el proyecto, pero que se mantiene firme en la alianza, lo cual no puede ser de otra forma; recibe oxígeno de boca a boca de Morena.
Por ende, lo de la “otra revisada” suena poco creíble porque todo febrero se fue en reuniones vespertinas en Palacio y ni modo que la propia Sheinbaum no haya metido pluma al proyecto desde un principio.
Todo indica que en realidad están buscando convencer a dos que tres diputados “aliados” y una estrategia de medios contra la “comentocracia” de que no se trata de conformar “otro partido de Estado’, como ha insistido en subrayar Sheinbaum en las últimas Mañaneras.
O también, hacer la alharaca para que todo quede igual.
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La reunión entre el alcalde, Marco Bonilla, y los consejeros de la Central de Abastos dejó un mensaje bueno de coordinación y respaldo en ambos sentidos.
Es un sector conformado por más de 170 bodegueros que movilizan alrededor de 300 toneladas de alimentos al día y generan más de mil empleos directos.
Se trata de un actor central en la economía cotidiana de la ciudad. Era natural que el alcalde pusiera sobre la mesa el estado de las finanzas municipales, así como los avances en seguridad, servicios y obra pública.
Si el Municipio mantiene orden en sus cuentas y refuerza la seguridad, el comercio trabaja con menos sobresaltos. Y si la Central funciona, la ciudad no se detiene: hay abasto, movimiento y dinero circulando.
Mientras el Municipio invierte en infraestructura y entorno urbano, la Central sostiene empleo y distribución de productos básicos. En un contexto económico complejo, cerrar filas hacia adentro no es un gesto político, es una estrategia.