Chihuahua, Chih.- Una obra de teatro donde la sorpresa es parte de la función y ni siquiera el artista sabe qué sucederá sobre el escenario llegará a Chihuahua con Conejo blanco, conejo rojo, una propuesta del dramaturgo iraní Nassim Soleimanpour que rompe con las reglas tradicionales del teatro y coloca tanto al intérprete como al público frente a lo desconocido.

La puesta en escena tendrá tres presentaciones en la capital, cada una protagonizada por un artista diferente: Rubén Izaguirre, el próximo 23 de octubre; Víctor Bello, el 7 de noviembre, y la actriz Luisa Rodríguez, el 14 de noviembre. Todas las funciones comenzarán a las 20:00 horas, en distintos foros de la ciudad.

Jorge Domínguez, productor de la obra, explicó que una de las características más singulares de este montaje es que no existen ensayos previos para el intérprete, quien recibe el guion en un sobre cerrado al llegar el momento de la función y comienza a descubrir la historia frente a los espectadores.

De esta manera, cada presentación se convierte en una experiencia irrepetible, pues el artista debe leer, interpretar y reaccionar al texto en tiempo real, sin conocer de antemano los diálogos ni las situaciones que deberá enfrentar.

“Es parte de la obra que el actor vaya leyendo el texto en voz alta”, explicó el productor, al señalar que este formato genera una relación particular entre el escenario y la audiencia, que también desconoce lo que ocurrirá a continuación.

Más allá de la sorpresa, Conejo blanco, conejo rojo plantea preguntas sobre la obediencia, la autoridad y la capacidad de las personas para tomar decisiones, invitando a los asistentes a reflexionar sobre su propia conducta y la manera en que responden ante determinadas circunstancias.

La propuesta fue escrita en 2010 por el dramaturgo iraní Nassim Soleimanpour, quien se encontraba bajo restricciones para salir de su país después de negarse a cumplir con el servicio militar obligatorio.

Ante la imposibilidad de viajar y participar personalmente en los ensayos o montajes de su obra, el autor creó un formato que permitiera representarla sin su presencia y sin la necesidad de un proceso convencional de preparación.

Así surgió una pieza en la que el guion permanece oculto para el intérprete hasta el inicio de la función, convirtiendo el descubrimiento del texto en parte fundamental del espectáculo.

Desde entonces, la obra ha alcanzado proyección internacional, con representaciones en más de 50 países y traducciones a más de 25 idiomas, además de ser interpretada por artistas de diferentes nacionalidades y trayectorias.

Domínguez comentó que la propuesta les pareció atractiva por su dinámica poco convencional y decidieron llevarla al público chihuahuense, con la intención de acercar a los espectadores a una experiencia teatral distinta.

La primera función se realizará el viernes 23 de octubre, con Rubén Izaguirre como intérprete, en el foro Proyecciones, cuyo nombre se escribe únicamente con consonantes en su denominación comercial.

La segunda presentación está programada para el 7 de noviembre, con Víctor Bello, en el foro Apolo, ubicado en el sector norte de la ciudad, sobre la avenida Tecnológico.

La tercera y última función tendrá lugar el 14 de noviembre, con Luisa Rodríguez, en el foro Martes Negro, situado en el centro de Chihuahua, sobre la calle Esteban Coronado.

Cada presentación contará con un aforo aproximado de 40 personas, lo que permitirá una experiencia cercana entre los artistas y los asistentes.

El productor extendió la invitación a quienes disfrutan del teatro y a quienes buscan acercarse a propuestas escénicas diferentes, en las que la improvisación ante lo desconocido y la participación emocional del público forman parte esencial de la experiencia.

Aunque la temática y el lenguaje de la obra están dirigidos principalmente a mayores de 15 años, no se estableció una restricción de edad para asistir.

Con tres funciones y tres artistas distintos, Conejo blanco, conejo rojo llegará a Chihuahua para demostrar que, en ocasiones, el teatro más interesante comienza precisamente cuando nadie sabe qué va a pasar.