El líder supremo de Irán afirmó el jueves, en un tono desafiante, que la República Islámica protegerá sus “capacidades nucleares y de misiles”, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tratado de reducir mediante ataques aéreos y como parte de un acuerdo más amplio para afianzar el frágil alto el fuego en la guerra.
En una declaración leída por un presentador de la televisora estatal iraní, el ayatolá Moytabá Jamenei dijo que el único lugar al que pertenecen los estadounidenses en el golfo Pérsico es “en el fondo de sus aguas” y que se estaba escribiendo un “nuevo capítulo” en la historia de la región. Jamenei no ha sido visto en público desde que asumió el poder tras la muerte de su padre en los ataques aéreos iniciales de la guerra.
Sus declaraciones llegan en un momento en que la economía iraní se tambalea y su industria petrolera ha comenzado a verse asfixiada por un bloqueo de la Marina estadounidense que impide que sus petroleros salgan al mar. La economía mundial también está bajo presión mientras Teherán mantiene su asfixiante control sobre el estrecho de Ormuz, por el que se transporta una quinta parte de todo el crudo. El jueves, el crudo Brent de referencia mundial llegó a cotizarse a 126 dólares por barril.
Ese impacto en los suministros y los precios del petróleo presiona a Trump, quien plantea un nuevo plan para reabrir el importante paso, que utilizan los aliados de Estados Unidos en el golfo para exportar su petróleo y gas.
Según el plan, Estados Unidos mantendría su bloqueo de los puertos iraníes, mientras coordina con sus aliados para imponer mayores costos a los intentos de Irán de socavar el libre flujo de energía, de acuerdo con un alto funcionario del gobierno estadounidense.
Trump evalúa múltiples opciones diplomáticas y de política para presionar a Irán a poner fin a su asfixiante control, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a comentar públicamente.
La nueva propuesta, reportada primero por The Wall Street Journal, es el más reciente esfuerzo de Trump para persuadir a otras naciones a que lo ayuden a reabrir el estrecho.
Bloqueo de Ormuz hace tambalear el alto el fuego
El bloqueo estadounidense está diseñado para impedir que Irán venda su petróleo, privando a la República Islámica de unos ingresos cruciales y creando un escenario en el que Teherán podría tener que suspender la producción porque no tiene dónde almacenar el crudo.
Una reciente propuesta iraní pospondría las negociaciones sobre el programa nuclear del país para más adelante. Trump señaló que una de las principales razones por las que fue a la guerra era negar a Irán la capacidad de desarrollar armas nucleares. Teherán ha defendido durante mucho tiempo que su programa tiene fines pacíficos, aunque enriqueció uranio a niveles cercanos a los de grado armamentístico del 60%.
Pakistán dijo el jueves que aun facilitaba conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán destinadas a aliviar las tensiones, pero Islamabad también recibiría con beneplácito una comunicación directa entre ambas partes, incluso por teléfono.
“Si ambas partes pueden entablar conversaciones en tiempo real, eso podría aliviar los puntos de fricción”, dijo el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Tahir Andrabi, en una rueda de prensa semanal. Se negó a compartir detalles de cualquier propuesta iraní o estadounidense.
En su discurso con motivo del Día del Golfo Pérsico en Irán, Jamenei señaló que las cuestiones nucleares y el programa de misiles balísticos de Irán no se negociarían.
“Noventa millones de iraníes orgullosos y honorables, tanto dentro como fuera del país, consideran todas las capacidades identitarias, espirituales, humanas, científicas, industriales y tecnológicas de Irán, —desde la nanotecnología y la biotecnología hasta las capacidades nucleares y de misiles— como activos nacionales, y las protegerán tal como protegen las aguas, la tierra y el espacio aéreo del país”, manifestó Jamenei.
Jamenei se refirió a Estados Unidos como el “Gran Satán”, un insulto que el liderazgo iraní emplea para Estados Unidos desde la Revolución Islámica de 1979. Dijo que los estadounidenses no deberían tener nada que hacer en el golfo Pérsico.
“Los extranjeros que vienen desde miles de kilómetros de distancia para actuar con codicia y malicia no tienen cabida en él, excepto en el fondo de sus aguas”, dijo el clérigo quien, según informes, resultó herido en el ataque del 28 de febrero que mató a su padre, el líder supremo de 86 años, el ayatolá Ali Jamenei.
Jamenei señala que el estrecho permanecerá cerrado
En sus declaraciones, Jamenei pareció indicar que Irán mantendrá su control sobre el paso, que se encuentra en aguas territoriales de Irán y Omán. Según se informó, Teherán habría estado cobrando 2 millones de dólares a algunos barcos para transitar por el estrecho.
Señaló que el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz hará que el golfo sea más seguro, y que las “normas legales y la nueva gestión” del estrecho por parte de Teherán beneficiarán a todas las naciones de la región.
Sin embargo, el mundo consideraba el estrecho una vía internacional, abierta a todos sin necesidad de peajes. Las naciones árabes del golfo, encabezadas por Emiratos Árabes Unidos, han denunciado el control de Irán sobre el estrecho calificándolo como similar a la piratería.