DUBÁI, Emiratos Árabes Unidos (AP) — Irán y Estados Unidos parecían estar en un punto muerto el jueves, ya que cada parte endureció su postura sobre las conversaciones y preparaba el terreno para otra posible escalada en la guerra en Oriente Medio. Miles de soldados estadounidenses más se acercaban a la región, mientras Teherán fortalecía su control sobre el crucial estrecho de Ormuz.
En Israel, las sirenas advirtieron de andanadas de misiles iraníes entrantes, y las naciones del golfo trabajaban para interceptar el fuego. Se reportaron fuertes ataques en la capital de Irán y otras ciudades.
En una guerra que parece definida por quién puede soportar más dolor, Estados Unidos ha presentado objetivos cambiantes pero ambiciosos, como garantizar que los programas de misiles y nuclear de Irán ya no sean una amenaza y poner fin al apoyo de Teherán a grupos armados en la región. En un momento dado, Washington también presionó por el derrocamiento de la teocracia de Irán.
Aunque la campaña de Estados Unidos e Israel ha golpeado duramente al ejército y al gobierno de Irán, abatiendo a líderes de alto rango y atacando decenas de objetivos, Teherán continúa disparando misiles y no hay señales de un levantamiento contra el gobierno.
Para el liderazgo de Irán, en cambio, el simple hecho de resistir el embate podría verse como una victoria. Podría esperar que Estados Unidos retroceda al agitar la economía mundial con su control asfixiante sobre el estrecho de Ormuz, elevando los precios en las gasolineras para los conductores, los precios en el supermercado para las familias y los costos para las empresas en todo el mundo.
A falta de una solución negociada, Washington necesitaría una escalada espectacular para poner fin a los ataques de Irán y restablecer el libre flujo de bienes a través del estrecho, por donde, en tiempos de paz, transita el 20 % de todo el petróleo y el gas natural comercializados en el mundo. Irán rechazó una propuesta de alto el fuego presentada por Estados Unidos, mientras presentaba las suyas.
El enviado del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, confirmó que Estados Unidos ha presentado a Irán una “lista de acciones” de 15 puntos, entregada a través de Pakistán como marco para un posible acuerdo de paz.
“Si podemos convencer a Irán de que este es el punto de inflexión, sin buenas alternativas para ellos más que más muerte y destrucción... Tenemos fuertes indicios de que esto es una posibilidad, y si se logra un acuerdo, será excelente para el país, para Irán y para toda la región y el mundo en general”.
Trump prometió atacar las plantas eléctricas iraníes si la República Islámica no reabre por completo el estrecho, y su nuevo plazo para ello se cierne este fin de semana, cuando la guerra también cumplirá un mes. Pero un bloque árabe del golfo afirmó el jueves que Irán ahora cobra peajes a los buques para garantizar su paso seguro por la vía fluvial.
Irán operaría el estrecho de Ormuz como un “peaje de facto”
Con su control absoluto del tráfico que pasa por el estrecho de Ormuz, que conecta el golfo Pérsico con el océano abierto, Irán ha vetado a embarcaciones que considera vinculadas al esfuerzo bélico de Estados Unidos e Israel, pero deja pasar a otras a cuentagotas. Trump dijo el jueves que Irán está dejando pasar a algunos petroleros como señal de buena fe para las conversaciones.
Jasem Mohamed al-Budaiwi, secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, un bloque de seis naciones árabes de la región, afirmó que Irán cobraba por el paso seguro.
Según las agencias noticiosas Fars y Tasnim, ambas cercanas al grupo paramilitar Guardia Revolucionaria de Irán, el legislador Mohammadreza Rezaei Kouchi afirmó que el Parlamento trabaja para formalizar ese proceso y que era “natural” que los barcos pagaran por ello.
Lloyd’s List Intelligence calificó la medida como un “régimen de ‘peaje de facto’”, diciendo que al menos dos embarcaciones han pagado en yuanes, la moneda china.
El control de Teherán sobre el estrecho y los implacables ataques a la infraestructura energética regional del golfo han disparado los precios del petróleo y avivaron los temores a una crisis energética global. El crudo Brent, el referente internacional, cotizaba a 104 dólares el jueves, más de un 40% más que el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra. El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, lo calificó de una “catástrofe” para las economías mundiales.
Israel dijo que abatió al comodoro Alireza Tangsiri, jefe de la Armada de la Guardia Revolucionaria iraní, y al jefe de inteligencia naval del país, Behnam Rezaei.
Según el ministro israelí de Defensa, Israel Katz, Tangsiri era responsable de operaciones de bombardeo que han impedido que los buques crucen el estrecho de Ormuz. Rezaei tenía “autoridad central de conocimiento en inteligencia marítima”, dijo el ejército israelí. Hasta el momento, Irán no ha reconocido las muertes.
Trump afirma que Irán necesita “ponerse serio” sobre las negociaciones
Washington, utilizando a Pakistán como intermediario, ha entregado a Irán una propuesta de alto el fuego de 15 puntos que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz.
Un día después de decir que Irán quiere llegar a un acuerdo, Trump publicó el jueves en redes sociales que Teherán necesita “ponerse serio pronto” con respecto a negociar el fin de la guerra “antes de que sea demasiado tarde, porque una vez que eso ocurra NO HAY VUELTA ATRÁS, ¡y no será bonito!”.
No dio más detalles, pero dijo que Irán debería negociar porque “han sido militarmente aniquilados, sin ninguna posibilidad de recuperarse”.
Pero el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, dijo en una entrevista en la televisora estatal que su gobierno no ha entablado conversaciones para poner fin a la guerra y no planea hacerlo.
Araghchi afirmó que la Casa Blanca había intentado enviar mensajes a Irán a través de otras naciones, “pero eso no es una conversación ni una negociación”.
Egipto también actúa como intermediario, según el ministro de Exteriores egipcio, Badr Abdelatty, quien dijo el jueves que su país ve un deseo de ambas partes “de calma, de explorar negociaciones”.
Press TV, el canal en inglés de la televisión estatal iraní, indicó que Irán tiene su propia propuesta de cinco puntos, que incluye indemnizaciones y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, un grupo de buques, entre ellos, el USS Tripoli, se acercaba a Oriente Medio con unos 2.500 marines a bordo. Además, se ha ordenado el despliegue en la región de al menos 1.000 paracaidistas de la 82da División Aerotransportada, entrenados para aterrizar en territorio hostil para asegurar territorio clave y aeródromos.
Oleada de ataques aéreos israelíes mientras Irán dispara a Israel y a sus vecinos del golfo
El ejército israelí afirmó que ha enviado otra división al sur del Líbano, intensificando una ofensiva terrestre contra el grupo político-militar Hezbollah.
El organismo dijo el jueves que había desplegado la 162da división, sumándose a los miles de soldados que ya se han desplazado al sur del Líbano desde que estalló la guerra hace tres semanas. Se espera que las fuerzas fortalezcan y profundicen una zona de amortiguamiento que Israel ha creado en el área.
Israel señala que la invasión, de duración indefinida, tiene como objetivo proteger a las localidades de su frontera norte contra los ataques de Hezbollah y desarraigar al grupo armado de la zona.
Tel Aviv informó que, a primera hora del jueves, llevó a cabo una oleada de ataques contra infraestructura iraní, y en Teherán se escucharon las defensas antiaéreas. También se reportaron intensos bombardeos en los alrededores de Isfahán, una ciudad que alberga una importante base aérea iraní y otras instalaciones militares, así como uno de los sitios nucleares bombardeados por Estados Unidos durante la guerra de 12 días en junio.
Fuertes estruendos se escucharon en todo Israel mientras era atacado repetidamente por andanadas desde Irán. El servicio de emergencias Magen David Adom de Israel dijo que un hombre de unos 30 años murió en el área de Nahariya, la ciudad costera más septentrional del país. En Emiratos Árabes Unidos se reportó que dos personas murieron por la caída de metralla tras la interceptación de un misil sobre Abu Dabi.
Desde que comenzó la guerra, más de 1.900 personas han muerto en Irán, dijo a Al Jazeera el viceministro de Salud Ali Jafarian.
Dieciocho personas han fallecido en Israel, mientras que tres soldados israelíes también han muerto en Líbano. Al menos 13 efectivos del ejército de Estados Unidos han sido abatidos. Más de una docena de civiles en la Cisjordania ocupada y en estados árabes del golfo también han muerto.
De acuerdo con las autoridades, cerca de 1.100 personas han pedido la vida en Líbano, donde Israel ha atacado al grupo político-militar Hezbollah, respaldado por Irán, que ha disparado contra Israel. En Irak, donde grupos armados respaldados por Irán han entrado en el conflicto, han muerto 80 miembros de las fuerzas de seguridad.