Chihuahua, Chih.- La denominada “primavera laboral”, caracterizada por un acelerado incremento en las prestaciones y aumento al salario mínimo, se ha implementado sin planificación. Esta situación ha colocado a las pequeñas y medianas empresas —las principales generadoras de empleo— en una situación financiera crítica, sostuvo María del Consuelo Márquez Gándara, vicepresidenta de la Comisión Nacional Laboral de Coparmex.
Reconoció Márquez Gándara que el país mantenía una deuda histórica con el sector obrero en cuanto al incremento de sus beneficios; sin embargo, señaló que la implementación de las recientes reformas laborales, ha sido con un enfoque unilateral que sólo atiende a uno de los sectores.
Expuso que cuando el sector empleador realiza negociaciones con el Gobierno federal y el sector obrero, lo hace con el fin de que todas las partes construyan relaciones más sanas que impulsen tanto beneficios como la productividad para avanzar como país.
No obstante, indicó que la “primavera laboral” mantiene atados de manos a los pequeños y medianos empresarios, llevándolos a un límite difícil de sostener. En la zona fronteriza, la situación es aún más crítica debido al elevado nivel del salario mínimo actual que está en 440.87 pesos diarios.
A diferencia de la percepción común de que los empleadores concentran la mayor parte de las ganancias, mencionó que la realidad para las pequeñas y medianas empresas es radicalmente distinta.
Apuntó que muchos empresarios están obligados a “estirar” al máximo sus flujos de efectivo exclusivamente para cubrir la nómina, priorizando la preservación de los empleos y el sustento de sus familias.
“Así es en esta denominada ´primavera laboral´ desde la perspectiva del Gobierno federal donde aumentan beneficios, pero es complejo para las empresas”, dijo. (Claudia Valenzuela / El Diario)