Cd. de México.- México hace historia, una vez más, en las páginas del futbol: somos el único país que ha albergado en tres ocasiones a la Copa Mundial de la FIFA. En 1970 y 1986 nuestro país fue hogar de legendarios futbolistas -como Pelé y Maradona- y llenó los corazones de la afición con memorias inolvidables. Ahora, 40 años después, organizamos el Mundial más grande que se haya hecho en la historia: 3 países, 16 ciudades sede, 48 selecciones y 104 partidos (62% más que en Qatar 2022).
La Copa Mundial de la FIFA 2026 comenzó con la formalización de la candidatura de Estados Unidos, Canadá y México en junio de 2018 a través de las federaciones de futbol. En enero de ese mismo año, el Secretario de Gobernación del ex Presidente Enrique Peña Nieto firmó siete garantías con la FIFA como "respaldo a la candidatura de la Federación Mexicana de Futbol". Esas garantías establecieron los compromisos que asumía nuestro país con la FIFA: desde aspectos razonables como la emisión de visas para jugadores y personal técnico, hasta graves exenciones fiscales y la renuncia expresa del Gobierno al derecho a demandar a la FIFA, a pesar de que la contraparte sí conservó la posibilidad de exigir indemnizaciones a México.
Hoy, a pocos días de que finalice la Copa Mundial de la FIFA, podemos decir que no sólo cumplimos con las expectativas, sino que las superamos. Fueron días en que la esperanza, el júbilo y el amor por nuestro país se sintió por doquier. Esto no fue obra de la casualidad, el trabajo del Gobierno de México reflejó el liderazgo de la Presidenta Claudia Sheinbaum y el profesionalismo de miles de servidores y servidoras públicas quienes entregamos resultados positivos para nuestro país. Hay varios elementos a resaltar de lo vivido, me permito enunciar algunos.
México demostró estar listo y superó las expectativas
Nuestra primera prueba fueron los 4 partidos de repechaje que se jugaron en marzo en Guadalajara y Monterrey. Los retos fueron relevantes: emitir visas a los equipos de Nueva Caledonia y la República Democrática del Congo sin que México cuente con representación diplomática en sus países y recibir a la selección iraquí que enfrentó desafíos al volar desde una zona que se encontraba en conflicto.
Realizamos simulacros y recorridos previo a la celebración de estos partidos. Sin embargo, este fue el momento de probar que cada proceso funcionara adecuadamente; por ejemplo, a través de la coordinación entre los equipos de la SICT, la SRE, el INM, la ANAM, las dependencias de seguridad y los grupos aeroportuarios, logramos reducir los tiempos para que las 6 selecciones y sus equipos hicieran los trámites de migración y aduanas en menos de 25 minutos.
La segunda prueba fue el 11 de junio cuando se llevó a cabo la ceremonia inaugural y los partidos de futbol en la Ciudad de México y Guadalajara. La Presidenta Claudia Sheinbaum demostró -como lo dijo en varias ocasiones- que en nuestro país se pueden llevar cabo grandes eventos al mismo tiempo que se garantizan las libertades y derechos propios de una democracia. La policía de la Ciudad de México merece un reconocimiento especial por su actuación ejemplar durante ésta y muchas largas jornadas.
Además de los 13 partidos de futbol, México fue hogar de 7 equipos en los centros de entrenamiento y recibimos a 17 selecciones en nuestro país (16 de ellas jugaron en territorio nacional). Demostramos, una vez más, la grandeza de nuestro país y de su gente.
Segundo, el impacto económico del torneo
Construimos una relación con la FIFA basada en el respeto y el entendimiento. Uno de los acuerdos más importantes fue la renegociación de la garantía fiscal heredada por el Gobierno del ex Presidente Peña Nieto.
La SHCP redujo de 10 a 1 año las exenciones fiscales que se le habían otorgado a la FIFA y se restringió para que sólo se aplicaran a las personas y bienes directamente relacionadas con la celebración de la Copa Mundial en nuestro país.
Por citar un ejemplo, bajo el nuevo acuerdo los balones que se utilizan en el torneo sí tienen exención fiscal, pero no los miles de balones que se comercializan.
Desde noviembre de 2025 compartimos las proyecciones de derrama económica que el Mundial generaría en nuestro país: entre 1 mil 700 y 3 mil millones de dólares, es decir, entre 29 mil 700 y 52 mil millones de pesos. Las estimaciones más recientes de la CONCANACO SERVYTUR confirman ese rango: calculan una derrama de 50 mil millones de pesos producto de la celebración de los 13 partidos de futbol.
El trabajo del Gobierno de México se enfocó también en fortalecer a los pequeños comercios y, en colaboración con el sector privado, apoyamos a 35 mil locales con licencias para transmitir los partidos de futbol y con capacitación que les permitió incrementar sus ventas. La Secretaría de Economía logró que 692 mil MIPYMES de todo el país accedieran a terminales gratuitas y tecnologías innovadoras de pagos digitales.
Tercero, el fortalecimiento de la imagen de México en el mundo
El pueblo de México conquistó las primeras planas de los medios internacionales el 12 de junio.
La alegría por el triunfo de la Selección frente a Sudáfrica dio la vuelta al mundo mostrando el alma cálida, grande y hospitalaria de nuestro país. La gente tomó las calles y las tres ciudades sede incrementaron los espacios para transmitir de forma gratuita los partidos del tricolor.
La afición mexicana transformó al rival de la cancha en un amigo y convirtió los cuatro triunfos de nuestra Selección en una victoria colectiva mientras nos unimos al grito de "¿Y si sí?". Esta Selección inspira ya a una generación de niños, niñas y jóvenes a luchar por sus sueños porque ya vieron que todo es posible si actuamos en equipo, con estrategia y preparación. Que no hay imposibles si nos apostamos a nosotros mismos. El "¿Y si sí?" es ya un símbolo de que el futuro no es una condena sino un espacio lleno de posibilidades, de todo tipo y para todos.
Por parte del Gobierno, el Plan Kukulcán diseñado e implementado por todas las dependencias federales de seguridad, en coordinación con los gobiernos de las ciudades sede (a las que se sumó Quintana Roo), entregó muy buenos resultados. Este Plan de seguridad para la Copa Mundial involucró a cerca de 99 mil efectivos quienes apoyaron en la prevención y orientación a la ciudadanía, la ceremonia inaugural en el Estadio Ciudad de México, los sobrevuelos sincronizados con nuestro Himno Nacional en los estadios y, desde luego, en las indispensables tareas de seguridad propias de sus responsabilidades.
Cuarto, la construcción de un legado social.
La Presidenta Sheinbaum nos dio un claro mandato: que durante este Mundial sentemos las bases para que todos los niños, niñas y jóvenes que quieren dedicarse al futbol profesional cuenten con herramientas para lograrlo.
El Mundial Social "México 2026" se constituye como una estrategia del Gobierno de México para dejar un legado social y compartir con el mundo nuestra grandeza cultural (www.mundialsocial.gob.mx).
Con la participación de prácticamente todo el Gobierno federal se realizan 74 mundialitos y copas deportivas, nuevas rutas turísticas, la campaña "Vive saludable, juega feliz" y la rehabilitación de más de 4 mil canchas de futbol con participación de los tres órdenes de gobierno.
Mención especial merece la Copa Escolar de futbol -convocada por la SEP- en la que se inscribieron casi 1 millón doscientos mil alumnos y alumnas, convirtiéndola en el principal semillero de talento de nuestro país.
Es casi imposible imaginar cuánto trabajo existe atrás de cada partido de futbol o cuánta dedicación se requiere para organizar una Copa Mundial: la emisión de visas, los trámites aduanales, los procesos migratorios, el cuidado de los símbolos patrios, la mejora constante de la infraestructura en carreteras, aeropuertos, trenes y telecomunicaciones, los planes de seguridad y de atención a la salud, las cuestiones comerciales y de propiedad intelectual, la protección a las personas consumidoras y a las personas voluntarias, la agenda de protección al ambiente, por citar sólo algunos de los ejemplos más visibles en el ámbito federal.
La Presidenta
Sí, es momento de rendir cuentas, pero también de reconocer a quienes hicieron posible estas semanas en las que compartimos tanta alegría y cantamos el Himno Nacional más fuerte que nunca.
Agradezco a la Presidenta, Dra. Claudia Sheinbaum, por el gran honor de servir a nuestra Patria y trabajar de la mano con todo el Gobierno de México. Gracias por el liderazgo, visión y amor que entregó a este proyecto y, en especial, a la construcción de un legado social.
Hubo un momento muy importante en la organización de la Copa Mundial de la FIFA y el Mundial Social "México 2026": la instalación de la Mesa Única de Coordinación que reunió y articuló a casi todas las dependencias del Gobierno Federal con el apoyo de la Secretaría de Gobernación y del Secretario Particular de la Presidenta. Este mecanismo facilitó el trabajo en equipo y dar seguimiento a los resultados; incluso, un par de meses después de su instalación en México, la Casa Blanca crearía una mesa similar para organizar el Mundial de Clubes y la Copa Mundial en los Estados Unidos.
La FIFA
A FIFA le corresponde la operación de los estadios y la venta de boletos, la atención directa a las selecciones, los arbitrajes, la convocatoria y capacitación para las personas voluntarias, la transmisión de los partidos que se comparte en todo el planeta y, en general, todas las actividades directamente vinculadas al futbol.
Me centro en la experiencia de trabajo con el equipo de FIFA México con quienes compartimos un mismo objetivo: organizar el mejor Mundial de la historia.
Lo que comenzó con largas y constantes reuniones se convirtió en una serie acuerdos, reglas claras y transparentes, grupos de trabajo operativo y respuestas logísticas que facilitaron cada proceso involucrado en la Copa Mundial. Desde luego, atravesamos coyunturas complejas y desafíos comunes, nadie esperaba que fuera sencillo organizar un evento de esa magnitud. Sin embargo, lo logramos. El éxito de la relación con FIFA fue el diálogo franco y la evaluación constante de las metas a cumplir.
Las ciudades sede y la participación del sector privado
Para este Mundial no se creó un comité organizador como sucedió en los anteriores. La FIFA, de mano de los propietarios de los estadios, crearon la figura de los comités de ciudad sede en donde participan los propios estadios y los gobiernos estatales y municipales; es decir, en un inicio la organización de esta Copa Mundial recayó en los 16 comités de cada una de las ciudades que la albergaron.
En nuestro país, los comités hicieron un extraordinario trabajo. Además de su coordinación con FIFA para los temas de estadios y futbol, destaca el programa cultural de la Ciudad de México con decenas de exposiciones y la organización de atractivos conciertos de acceso gratuito en Nuevo León y Jalisco.
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México y los gobernadores de Jalisco y Nuevo León destacaron como buenos anfitriones de este evento.
En sus manos estuvieron los planes de movilidad, la coordinación de los equipos de seguridad locales con el Plan Kukulcán, los espacios de capacitación para las personas voluntarias, gran parte de la organización de los festivales para aficionados de FIFA (FIFA Fan Festivals) con el sector privado, los planes de protección civil, entre muchas más responsabilidades. La identidad y la calidez que cada ciudad sede volcó en cada jornada fueron pilares fundamentales de los resultados alcanzados por nuestro país.
El sector privado y el Banco Interamericano de Desarrollo jugaron un papel muy importante para generar bienes públicos: más de 520 personas vivieron el Mundial en los estadios gracias a los boletos que donaron Grupos Modelo y Coca-Cola, Quaker México y el BID ayudan en la construcción de canchas, y muchas empresas más colaboran en el fortalecimiento de miles de locales y pequeños comercios, en programas de capacitación y hasta en las caravanas que llevan el futbol en sus pantallas a más de 600 municipios.
La oficina de coordinación
Desde el punto de vista administrativo es sencillo rendir cuentas: mi responsabilidad en la coordinación de los trabajos del Gobierno Federal comenzó en noviembre de 2024, hace 19 meses. No ejercí presupuesto alguno. Trabajamos 7 personas en la oficina a quienes les agradezco caminar juntos mientras construimos un proyecto de esta dimensión y trascendencia.
La realidad es que resulta imposible rendir cuentas en lo personal porque todos los logros se alcanzaron con el mejor equipo. El futbol despierta muchas emociones, pero también gran generosidad, compañerismo, entrega, disciplina; nos enseña a compartir estrategias y entender que los goles no son de quien los coloca sino del equipo que los hace posibles.
El trofeo de la FIFA encontrará un campeón, pero el país enteró ya ganó el corazón del mundo. México lo hizo. México dijo que ya estaba listo, y millones de mexicanos y mexicanas demostraron que era verdad. Este mundial no nos deja "¿Y si sí?", sino un "claro que sí". Que no se nos olvide.