Había una vez… un país no muy muy lejano, que tenía un presidente, que se pasó todo el sexenio en campaña, olvidándose de gobernar.
Este sería un cuento muy corto; pero real, de lo que nos tocó vivir (o más bien, -padecer-) a los mexicanos, entre 2018 a 2024. En eso se resume lo que fue un gobierno de cuarta. Que no hizo nada.
Inicio así este artículo, porque me es inevitable comparar lo que en estas fechas está haciendo el Mandatario de la potencia mundial más grande del globo terráqueo: Donald Trump.
Sigue en campaña ese hombre.
Anunció que daría un anuncio. (juego de palabras).
Es así, que el pasado miércoles, sale al jardín de la Casa Blanca, con una gorra roja de campaña en su mano; en un franco evento proselitista en torno a su figura, no como presidente, sino, más bien, como candidato. Al final, lanzó la gorra al público.
Incluso, le puso nombre a su evento: “Make América Wealthy Again" ("Hacer a USA rico de nuevo").
Lo más destacado de su arenga, era para dar a conocer las tarifas arancelarias que impondrá Estados Unidos al resto de los países, tanto americanos, como asiáticos y europeos. Lo que va de un 10 hasta un 49%; según su exclusivo criterio; conforme a cómo califica él en su cabeza que está la relación “amigable o no”, con cada país. A los de la Unión Europea les pone un 20%, en tanto que a China, un 34%. Los más afectados son: Sri Lanka, Vietnam y Camboya, que van de 44 a 49%.
Mostró públicamente unas tablas, en las que enlista territorios y el porcentaje asignado. "Lo que nos hagan a nosotros, se lo hacemos a ellos", ha sentenciado Trump tajante. Y, aún así, se ha atrevido a denominarlos “aranceles amistosos”; pues, según él, algunos son solo la mitad de lo que le han cobrado a productos exportados por USA. Dice, que agradezcan que les está haciendo un descuento.
Desde su loca e irracional lógica nacionalista, ello atraerá mayor inversión y que regresen a su país empresas manufactureras; por eso es que ha establecido que es el “Día de la Liberación”, pues asegura que: “será recordado como el día en que la industria estadounidense renació, el día en que se recuperó el destino de Estados Unidos y el día en que comenzamos a enriquecer a Estados Unidos de nuevo”.
Eso dice Trump; se lo creen sus fieles seguidores (tanto ricos magnates, como pueblo cegado). Pero al parecer, sus homólogos de otros países no lo ven así. Empieza a haber reacciones que repercutirán en la economía mundial. Primeros Ministros, Presidentes, Legisladores, de múltiples naciones, empiezan a contestar. Las bolsas de valores se han visto afectadas. La macroeconomía sufrirá las consecuencias. Y, al final de cuentas, en algún momento, el bolsillo de nosotros, los simples mortales, lo resentirá también.
Los analistas internacionales, ya están calificando el aviso de Trump; asegurando que con ello desata la “guerra comercial”, con aranceles personalizados a todos los socios comerciales de EE.UU.
En una parte de su “aviso”, dice: “Culpo a los expresidentes y líderes del pasado por no hacer su trabajo”. Me suenan y resuenan tan conocidas esas palabras. Me recuerda a ya saben quién. Trump, habla de amigos y enemigos, igualito a como lo hacía Andrés Manuel. En mucho, son idénticos. Lo bueno que el expresidente nuestro no se reeligió (como era su intención), aunque siga mandando; en tanto que el “gringo”, que apenas empieza este mandato, ya está buscando reelegirse (para ser presidente por tercera ocasión).
No hay poder humano que lo haga recapacitar.
Desafortunadamente estamos tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos. Pobre México. (parafraseando a Nemesio García Naranjo).
Cambiando rotundamente de tema…
Antes de concluir este editorial, deseo compartir a mis amables lectores, lo que he reiterado en otros escritos: estoy muy orgullosa de mi señor Padre, Profr. Francisco Ernesto Durán.
Esta vez lo menciono, en virtud de que el día de mañana (sábado 5 de abril), a las 6 de la tarde, en el salón “Rosalía”, ubicado en La Mesita, cerca de la caseta de Sacramento; habrá de presentar un libro muy interesante, del cual es Coautor.
El libro se denomina: “El viajar es… algo más que…. Un chihuahuense en seis continentes”.
Es una compilación de relatos y anécdotas, escritos por Armandino Durán Morales, que ya falleció y dejó este legado para amistades, familiares y todo aquel que desee conocer el mundo a través de estas páginas, que nos proporciona tips, sugerencias e ideas de qué hacer en cada país o ciudad, de algunas de las muchas que él pudo visitar.
Les hago extensiva la invitación a esta velada literaria.
Ya es momento…