Es curioso como el tema de la violencia se utiliza como arma partidista, porque también estaría mal decir y mantener esa consigna de “no politizar el tema de la violencia”, porque es totalmente necesario que ese tema en específico sea comprendido desde la opinión pública, y no solo sea utilizado como un problema que sea atendido con acciones coercitivas o narrativas simplistas para campañas electorales.
En nuestro estado, lamentablemente nos hemos mantenido en los primeros lugares de homicidios dolosos desde que detonó el tema de la mal llamada, “guerra contra el narcotráfico” que impulsó Felipe Calderón tras su arribo a la presidencia a través de un fraude electoral, fue Chihuahua epicentro de una lucha encarnizada entre grupos del crimen organizado, donde autoridades de todos los órdenes de gobierno se vieron involucradas y donde fue la población civil la principal víctima, y que por cierto el problema no se ha resuelto porque el mercado de las drogas sigue vivo.
Sin embargo, pasados los años desde aquel fenómeno de sangre, ocasionado por actuar contra el crimen organizado como si se tratara de una guerra asimétrica entre naciones pero sin atender la raíz del problema, además de que ahora sabemos que el gobierno calderonista fue parte de un grupo del crimen, por lo mismos Genaro García Luna se encuentra en prisión en Estados Unidos; actualmente se ha logrado comenzar a descender el número de homicidios dolosos a nivel nacional con la estrategia de atender las causas, falta mucho pero ya hay resultados, incluso aquí en Chihuahua, lamentablemente seguimos siendo de los 3 estados que subimos el promedio nacional.
Entonces en varias ocasiones cuando los números no benefician la imagen de Chihuahua, se ha manifestado que el tema de la violencia “no debe politizarse”, y en cierta parte es correcto, porque el problema es sumamente profundo y con tentáculos que van más allá de decisiones políticas locales y nacionales, ese problema abarca lo internacional, la cadenas de suministro y mercado y por ende, el mismo sistema financiero internacional, el tema no es sencillo.
Pero parece que esa madurez política de evitar llevar el tema a la batalla partidista electoral se termina cuando la desesperación es tanta que a alguien se le ocurre llevar el tema a lo más bajo y burdo como colocar espectaculares con mensajes simplistas y carentes de todo entendimiento racional sobre el tema, no solo es algo burdo y vil, sino que incluso podría considerarse una falta de respeto a la inteligencia de las y los ciudadanos, una campaña negra tan carente de ideas solo puede dar como resultado el rechazo popular, no para quien se pretende dirigir el mensaje, sino para sus autores.
Es necesario hacer memoria, que el problema tiene un antes y un después respecto a la violencia que el crimen organizado genera, porque el mercado de las drogas existe desde mucho tiempo atrás, incluso en la historia moderna podemos mencionar como las potencias en su momento fueron los verdaderos cárteles de las drogas, sin embargo para nuestro México y su vecindad con los Estados Unidos, hubo números interesantes que se deben atender.
Después de sexenio de Felipe Calderón, además de elevar estrepitosamente el número de homicidios dolosos relacionados con el crimen organizado, también hubo un incremento del tráfico de armas, droga y recursos financieros provenientes del mercado negro de las drogas, además del incremento de grupos del crimen que comenzaron a disputarse territorio de comercio, y le podemos agregar el negativo impacto a la vida económica del país, sobre todo de ciertas regiones y ciudades como Chihuahua y Juárez.
Entonces, resulta necesario repetir el cuestionamiento sobre los resultados y acciones del actual gobierno federal y de los gobiernos anteriores para entender parte del problema de la violencia, porque el fenómeno de las drogas continuará moviéndose y generando ganancias a entes económicos que nunca se les menciona cuando se habla del tema y que son parte fundamental del mismo, por lo tanto llevar todo el problema a una espectaculares con obvios motivos electorales, es no más que un escupitajo a nuestra realidad y una ausencia de interés en resolver el tema y de tener interés real de atenderlo, ¿alguien cambiará de opinión con esos mensajes?, lo dudo.