Está sonando y resonando fuerte una película de Netflix basada en hechos reales filmada en locaciones de nuestra hermosa ciudad de Chihuahua, llamada: “La Captura”. Es tal el furor que ha provocado, que dedicaré este editorial para platicar con mis amables lectores al respecto.
La trama trata de dos policías federales que capturan a “El Chapo”, de manera circunstancial; ya que la Marina de México estaba realizando un operativo en Los Mochis, Sin., para aprehender a Iván Gastélum (El Cholo), propiciando que ambos capos intentaran darse a la fuga a través de túneles y del sistema de drenaje de la ciudad, para luego ser detenidos.
A quienes ya vieron la película, les sugiero que por favor vuelvan a verla. Y a quienes aún no la han visto, se las recomiendo, pero que sean críticos y analíticos.
Lo primero que hay que resaltar es el escenario en el que la grabaron. Yo no sé si por razones de seguridad para los actores y producción, no fueron a filmar a los lugares en los que ocurrieron los hechos realmente. Quizá buscaron una ciudad con una fisonomía similar a “Mochis” y es por ello que vinieron a esta capital del Estado Grande. Mientras la veía hace un par de días, me saltó a la vista la cafetería “PAM PAM” y el negocio de Diamantes de la calle 11; y ya más adelante, el puente del libramiento que vino a inaugurar Peña Nieto, en la salida a Aldama. Así que detuve la transmisión, para verificar en internet sobre la información respecto a donde había sido el rodaje y ya leí sobre los lugares específicos que se emplearon aquí en Chihuahua, como por ejemplo el Hotel Houston en la salida a Cuauhtémoc.
Es muy notorio también, en la escena en donde salen de las coladeras, bajan a unas mujeres de su vehículo y en ese huyen; que de fondo se ven los “Montados de Villa” (de la Av. Río de Janeiro); sólo que al letrero original del restaurante, le hicieron un pequeño cambio, le pusieron “Marisquería Villa”. Cuando menos, tuvieron la previsión de ponerle al auto rojo, unas placas de circulación del Estado de Sinaloa. Aunque me imagino que debían cuidar el detalle, de ponerle las que efectivamente correspondían al carro en el que huyeron ese 8 de enero de 2016. Es decir: VGH 3573. (Pero en la película le pusieron VKW 206).
Está muy bien hecha la película, logra captar la atención del público, tiene escenas de verdadera tensión. Para mi gusto debía tener más secuencias de acción. El acento sinaloense está muy forzado, lo exageran algunos actores y actrices. Sin embargo, logra el objetivo que ha estado declarando el director, de dar realce a los policías y no a los narcos. Él habla de que nuestro país necesita héroes. Chava Cartas (Salvador Cartas Martínez), es un Director cinematográfico mexicano, originario de Guadalajara; que ha sido prolífico en la dirección de múltiples películas actuales, tales como: Mirreyes Vs. Godínez, Sobreviviendo mis XV, Treintona, soltera y fantástica, por mencionar algunas. Esto es, que se ha dedicado más a la comedia, que al thriller policiaco, como lo es esta que ahora comentamos.
Son tantas las canciones, películas y series que se producen en México, en las que se hace apología del delito. En las que colocan a los sicarios y capos, como iconos de nuestra sociedad. En las que se exalta a los criminales y se normalizan conductas ilegales, que nos hemos acostumbrado a eso; en vez de ver a estos personajes como lo que son: los malos, los malditos, los perversos. Será por ello que es un éxito esta película de La Captura, en la que los protagonistas son Carmona y Rosales, la pareja de policías honestos, con valores, que cumplieron su deber e hicieron su trabajo al “capturar” a El Chapo Guzmán.
Debo confesar que soy fan de Alfonso Herrera, desde que formaba parte del elenco de Rebelde - RBD (en la novela y el grupo musical); que ha trabajado incluso en Estados Unidos (en la serie Ozark); es un modelo, cantante, actor y productor de cine. En esta película, se muestra como policía bueno, padre de familia ejemplar, buen esposo, que consigue la empatía del espectador; al estar viendo la película, realmente te preocupas por su familia, te asustas cuando escuchas un disparo, al creer que le han matado a sus hijas y le aplaudes cuando entrega al capo más peligroso que ha dado nuestro país. Esta película no es sobre Joaquín Guzmán, él es solo un personaje secundario.
Me he estado preguntando estos días ¿porqué no me enteré con anticipación que aquí andaría Ponchito para ir a decirle: “Hola”? (Solo bromeo).
Lo que sí es cierto, es que sobre todo en este país, en el que el gobierno actual protege a los narcos, a los corruptos, a los delincuentes; debería haber más películas como esta. Que den a conocer acciones positivas, sobre héroes de carne y hueso que hacen cosas extraordinarias y benéficas.
Ya es momento, de dejar de alabar a los criminales. Momento de hablar y resaltar a los buenos. Ya es momento, que dejemos de lado la división. Momento de acabar con los narcos, tanto los de los cárteles, como los del gobierno de cuarta.
Ya es momento…