Pomposamente los gobiernos de México y Estados Unidos anunciaron la ‘renovación’ del acuerdo para el Tratado de Aguas entre ambos países, el TILA, firmado en 1944.
Muy bien, pero lo que acordaron no es más que lo escrito en ese tratado que regularía las cantidades de agua que cada país entregaría en las cuencas de los ríos Bravo y Colorado.
“México se ha comprometido a seguir enviando 432 millones metros cúbicos de agua a Estados Unidos”.
El secretario de Estado, Marco Rubio, junto a la Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, informaron que el pacto por los próximos cinco años incluye también un plan detallado para que México salde “toda la deuda de agua pendiente acumulada durante el ciclo anterior”. (Nota de Micaela Varela, El País, 3/2/26).
Por su parte la Secretaría de Relaciones Exteriores publicó que el nuevo acuerdo (sic), -¿Quién lo aprobó, qué los tratados no deben ser aprobados por el Senado de México?- que los compromisos adquiridos en ese acuerdo es entregar cantidades del quinquenio (sic) anterior.
México cedió a las presiones de los norteamericanos, para entregarles esas cantidades de agua a pesar de que no existen las reservas -ni en Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas o Nuevo León- para hacerlo y que las previsiones para este año no aseguran, hasta ahora, que las precipitaciones pluviales serán suficientes para cumplir.
Ambos gobiernos pasan por encima del Tratado vigente -el TILA- el cual establece que los períodos de entrega de agua es por quinquenios y que si México no puede cumplir en un quinquenio, lo puede concretar en el siguiente.
Pero los gobernantes mexicanos, obsesionados por demostrar que han hecho ‘respetar la soberanía’ mexicana a los norteamericanos, se desvelan por escribirlo, hablarlo, demostrarlo, pero no hacerlo.
Las expresiones de los gobernantes de EU no dejan margen a la duda, lo publicitaron como un gran triunfo del presidente Trump «Este entendimiento entre nuestros países es resultado directo de la determinación del presidente Trump de lograr acuerdos justos y prácticos que beneficien a la agricultura estadounidense, y estamos agradecidos con la presidenta Sheinbaum y el Gobierno de México por su colaboración en este esfuerzo», dijo la Secretaria de Agricultura de EU, Brooke Rolling. ». (Ibídem).
Anuncios tan estridentes revelan que ambos gobiernos decidieron pasar por alto el TILA, el que creó una instancia binacional -el CILA- para que fuera el organismo encargado de normar, tanto la relación entre los gobiernos en este tema, como para que llevara el recuento del líquido entregado.
El nuevo (sic) acuerdo no detalla las cantidades entregadas por México a partir de mediados de diciembre pasado y hasta el fin de enero, plazo fijado por los norteamericanos para que les entregáramos 249 millones de metros cúbicos de agua que reclamaba Trump antes del fin de enero.
Tanto en ese plan, como en el acuerdo más reciente, lo que queda claro es que es el gobierno de Trump el que ha impuesto condiciones, tiempos y cantidades.
Si para cumplir el pacto que finalizaba el 31 de enero pasado (a pesar de no estar obligada por tratado alguno), el gobierno de Claudia Sheinbaum le extrajo agua a la presa de El Cuchillo y de las presas internacionales de La Amistad y Falcón, en el nuevo ¿De dónde sacará el agua no existente?
El Cuchillo dota de agua a Monterrey y las presas dotan de agua al distrito de riego 025, el más grande del país (250 mil hectáreas). Pusieron en riesgo la viabilidad del próximo ciclo agrícola.
Peor aún, mientras Trump le exige a México cumplimiento en los compromisos, Estados Unidos incumple con los suyos: «… por quinta ocasión desde la firma del Tratado de Aguas de 1944, disminuyó en 2025 las asignaciones a México un 19%. La reducción es equivalente al agua de uso municipal de todas las ciudades de Baja California que dependen del río Colorado, siendo el distrito de Riego 14 el más afectado, con una reducción del 23%». (Nota de Geraldine Castro, Wired.com.es, 11/4/25).
¿Querrá Claudia repetir, en Chihuahua, la experiencia de su antecesor y repetir la “Guerra del agua de las presas”?
No le fue bien a AMLO, pero tampoco a los chihuahuenses.
[email protected]
Twitter: /LJValeroF; Facebook: https://www.facebook.com/ljvalero
https://www.facebook.com/AsertoMultimedia/
Blog: luisjaviervalero.blogspot.com
Columna de Plata de la Asociación de Periodistas de Cd. Juárez:
2008, 2015, 2017, 2022 y 2023