En un contexto económico donde la incertidumbre global convive con la necesidad urgente de fortalecer las cadenas productivas nacionales, el 6° Encuentro de Negocios 2026 del Clúster Minero de Chihuahua (CLUMIN), se presenta no solo como un evento empresarial de gran nivel, sino como una declaración de rumbo para la industria minera en México.
Más allá de la agenda intensa —que va desde las citas de negocio a los espacios de networking, los paneles especializados y los Ted Talks tecnológicos—, este encuentro confirma una verdad cada vez más evidente: el desarrollo del sector minero ya no depende únicamente de la eficiencia de la operación, sino de la capacidad de conectar talento, innovación y proveeduría especializada. La participación de más de 15 unidades mineras de talla internacional como Peñoles, Grupo México, Fresnillo, Agnico Eagle o Pan American Silver refuerza la relevancia estratégica de este espacio.
Los resultados de ediciones anteriores hablan por sí solos. Más de 600 empresas participantes, miles de citas de negocio y un alto porcentaje de cierres comerciales demuestran que estos encuentros no son ejercicios de relaciones públicas, sino mecanismos reales de generación de valor económico. Que el 95% de las cotizaciones superen los 25 mil dólares es una señal clara de que aquí se toman decisiones de fondo.
La edición 2026 de este magno evento introduce, además, innovaciones que merecen destacarse y que la sociedad debe conocer: La inclusión de áreas como mantenimiento, seguridad, medio ambiente y recursos humanos en el centro de las conversaciones refleja una visión más integral de la minería moderna, donde la sostenibilidad, la seguridad operativa y el capital humano son tan relevantes como el precio o el volumen. Los paneles de compradores y mantenimiento, con retroalimentación directa a proveedores, representan un ejercicio poco común pero altamente necesario.
Las cifras reflejan con claridad el impacto del sector. La minería genera más de 20 mil empleos directos y alrededor de 100 mil indirectos, con una participación de mano de obra local cercana al 80% y una proveeduría de origen chihuahuense que rebasa el 60%. Este sólido anclaje productivo ha impulsado la economía regional y confirma que la competitividad va más allá de la eficiencia operativa, al sustentarse también en el fortalecimiento de las cadenas de valor y en la mejora del bienestar de las comunidades de nuestra entidad.
En tiempos difíciles, donde el centro del debate es el desarrollo regional, encuentros como este recuerdan que la colaboración informada y profesional es el camino para construir una industria más competitiva, responsable y alineada con las demandas del presente. En ese sentido, el estado de Chihuahua vuelve a colocarse como un punto de encuentro clave, no solo para hacer negocios, sino para pensar el futuro del sector minero en México.

La autora es presidenta del Clúster Minero de Chihuahua