Te has preguntado alguna vez por qué cuando éramos niños, una caja de cartón era un camión, una casa, una mesa o lo que se nos ocurriera; o mejor aún, ¿por qué podemos "saborear" un pastel del mejor sabor que podamos desear con solo imaginarlo?; si creías que imaginar es "perder el tiempo" o algo exclusivo de poetas, escritores o artistas, estás equivocado; tu imaginación es el punto de partida para la solución a muchos problemas, planes y proyectos.
Aristóteles[1] lo enseñó hace más de veintitrés siglos en su libro “De Anima”, al afirmar que: “el alma jamás intelige sin el concurso de una imagen”[¡]; esto significa que como seres humanos no podemos pensar o comprender algo, un perro, el sol, un pastel, si antes no tenemos alguna representación sensible o imaginativa de ello.
En la misma línea aproximadamente dieciséis siglos después, Tomás de Aquino explicaba que nuestra mente no solo recibe información, que la imaginación como facultad que conserva y representa las imágenes de las cosas percibidas es fundamental, porque el intelecto humano necesita de estas "imágenes fantasmales" (phantasmata) para poder extraer conceptos abstractos. Sin este almacén de imágenes, simplemente no podríamos razonar (Aquino).
Imagínate que nuestro intelecto (entendimiento) es un director de cine, ¡sí! Mel Gibson, y la imaginación que conserva y representa imágenes, es la cinta de la película “Corazón Valiente”; pues el director es quién decide cómo va contar la historia, qué escenas grabar y cómo ordenarlas, además de dirigir a quienes actúan en la película.
La cinta de la película, haz de cuenta que es tu imaginación en acción, porque mezcla imágenes o representaciones mentales, digamos recuerdos del pasado, escenarios inventados así como la película “El señor de los Anillos”, y futuros posibles como en la película “Avengers”, todo editado en tiempo real. En ocasiones es una buena escena de acción, otras un drama, y a veces una comedia que nos hace explotar de risa.
Hablando de risas y risueños, seguramente en algún momento habrás visto un niño pequeño discutiendo con un juguete como si fuera su mejor amigo, sobre esa situación Gloria Duque y Mónica Ramírez (2006) estudiaron y descubrieron que los niños en la infancia temprana pueden analizar cosas independientes a su mundo interno, catalogarlos como objetos reales, fantasiosos o aparentes, es decir, diferenciar la realidad de lo que imaginan, ¡genial! saben perfectamente que el objeto es un objeto, pero eligen "personificarlo"; por tanto, a su edad tienen claros los límites de la realidad.
En esta misma línea, Paul Harris (3), contra la creencia de que los niños viven en mundo de fantasía sin límites, demostró que utilizan la imaginación para anticipar la realidad y así comprenderla mejor; así en el juego simbólico o al planear el futuro, se basan en lo que han recordado y observado. En lugar de ser un escape de la realidad, su imaginación es una herramienta para entenderla mejor y explorar alternativas cercanas a lo que ya conocen como "real".
Como ves, la imaginación infantil está muy centrada en la realidad, rara vez imaginan cosas que desafían las reglas lógicas que ya conocen y aprendieron, al jugar con objetos que, por ejemplo, representan el agua y el fuego, distinguen que en la realidad una moja y la otra quema, precisamente por los antecedentes de que el agua y fuego de verdad moja y quema respectivamente.
Ahora entenderás que los niños a su edad usan la imaginación para "ensayar" la vida real; no están "idos" como muchos piensas; están en un proceso de formación y educación para entender cómo funcionan las personas y las situaciones.
[1] Aristóteles. Acerca del alma. Biblioteca Básica Gredos. Página 104.
[2] Duque, G., & Ramírez, M. (2006). Comprensión de los límites de la realidad en niños con objetos personificados [Tesis de pregrado, Universidad de los Andes]. Repositorio Institucional Uniandes.
[3] Harris, P. L. (2021). Early Constraints on the Imagination: The Realism of Young Children. Child Development.