No hace mucho, fui a mi primer Fungus Fest, una celebración de todo lo relacionado con los hongos organizada por la Asociación Micológica de Nueva Jersey. Aunque no soy una micófila ávida, pasé una tarde placentera viendo cosas nuevas, entre ellas hilo teñido con setas en varios tonos y un bolso hecho de hongo yesquero, que parecía de ante o gamuza.
Seguía el consejo de Chris Duffy, comediante y autor del nuevo libro Humor Me: How Laughing More Can Make You Present, Creative, Connected and Happy.
Él ha descubierto que una forma de atraer más humor a tu vida es decir sí a cualquier cosa inusual. “El humor y la risa suelen surgir cuando te obligas a vivir nuevas experiencias”, dijo.
A menudo nos reímos más, explicó Duffy, cuando nos sorprendemos o vemos algo bajo una nueva luz. Los festivales especializados, añadió, son un terreno fértil. “Viajaría por todo el país para asistir al Fungus Fest”, dijo Duffy, quien también presenta el pódcast How to Be a Better Human.
Ha asistido a eventos como un concurso de disfraces de Halloween para perros salchicha (“No, no tengo un perro salchicha”) y un festival de regresión a vidas pasadas (“Que yo sepa, esta es la primera vida en la que he asistido al festival”).
Varios estudios sugieren que reírse es bueno para la salud: disminuye el estrés, alivia la ansiedad y te da energía para terminar una tarea. También puede reducir la inflamación y mejorar el flujo sanguíneo, dijo Michael Miller, profesor de Cardiología de la Universidad de Pensilvania, quien ha investigado los efectos de la risa sobre el corazón.
Pero puede ser difícil encontrar lo cómico “en un mundo que a menudo parece profundamente carente de gracia”, escribe Duffy.
Así que le pedí que compartiera formas de incorporar la risa y el juego a tu vida.
Sigue el ejemplo de los niños de 9 años
Los estudios sugieren que los niños se ríen más a menudo que los adultos. Duffy, antiguo profesor de primaria, lo comprobó de primera mano. Dijo que los niños se acercan al mundo con mucha más apertura y curiosidad que la mayoría de los adultos.
Para desbloquear tu lado juguetón e imaginativo, dijo Duffy, pregúntate: ¿qué haría un niño de 9 años?
Duffy dijo: “Si estás preparando el desayuno y tienes panqueques y un plátano, ¿qué va a hacer un niño de 9 años? Hará una cara sonriente en los panqueques”. Un niño de 9 años que se está bañando, dijo, “se va a asegurar de que sea un baño de burbujas gigante”.
Mantente alerta para encontrar material nuevo
Los comediantes están constantemente escudriñando su entorno en busca de pepitas de humor, dijo Duffy. Eso significa levantar la vista del teléfono y prestar mucha atención a cualquier cosa que te parezca un poco rara o sorprendente, dijo.
Hace poco, Duffy vio un cartel de reanimación cardiopulmonar en una tienda de bagels. “Pero en lugar de personas en las ilustraciones, era un recipiente de queso crema con cebollín que intentaba salvar la vida de un bagel”, dijo. “El queso crema, sinceramente, parecía resignado a presenciar una muerte”.
“Cuanto más practiques buscar cosas que te hagan reír, más las verás”, añadió.
Puedes almacenar esas pepitas y contárselas a tus amigos más tarde, dijo. Las investigaciones sugieren que es mucho más probable que nos riamos cuando estamos con otras personas.
A Duffy también le gusta hacer a la gente preguntas poco convencionales, como: ¿cuál es la comida más rara que te gustaba comer de niño? “Me encantaba la piel del pudin de chocolate”, dijo.
Haz una ‘carpeta de la risa’
Cuando veas algo que te haga reír —ya sea un dibujo animado, un meme o un relato corto—, guárdalo en una “carpeta de la risa”, dijo Duffy. Puede ser física o virtual: Duffy tiene una caja de notas autoadhesivas donde guarda todo lo que le divierte.
Él y su esposa empezaron a compartir por la noche las cosas que les habían hecho reír ese día. “Me río dos veces”, dijo. “Y este pequeño ritual nos mantiene conectados”.
Busca un ‘callback’
En la comedia stand-up, un callback es una referencia al material o a un chiste que se ha hecho antes en una presentación, y es una buena forma de introducir más humor en tu día a día, dijo Duffy.
Puedes hacerlo, añadió, al escuchar atentamente lo que dice la gente durante una conversación para poder retomar un tema, una idea o un chiste más adelante.
Al principio de nuestra charla, le dije a Duffy que yo también estaba constantemente alerta para encontrar pequeñas pepitas divertidas, como en una fiesta en la que alguien me dijo que “conservaba” tortugas. Estuvo de acuerdo en que la frase “Conservo tortugas” estaba atractivamente fuera de lugar.
Cuando terminamos nuestra conversación, Duffy se despidió diciendo: “Ojalá pudiera hablar más, pero es hora de ir a dar de comer a mis tortugas”.
“Entendí la referencia”, le dije.