Chihuahua, Chih.- El anuncio de la automotriz Stellantis, propietaria de Chrysler, Jeep y Dodge, en relación a que detendrá temporalmente parte de su producción en México causa incertidumbre, pues desconocen si la proveeduría de autopartes será relocalizada o si las entregas de proveedores locales las enviarán a plantas a Estados Unidos, señaló el presidente de Index, René Espinosa.
“Avisan y no dicen qué ni cómo, lo que obviamente causa incertidumbre”, mencionó.
Expuso que exentar Estados Unidos a México y Canadá de los aranceles recíprocos respeta al T-MEC, lo que da más certidumbre a la relación binacional.
Añadió que una vez que definan las reglas del juego, lo que deben hacer es buscar oportunidades para relocalizar productos que compraban del país para cumplir con el contenido regional que establece el T-MEC.
Destacó que México sigue teniendo vigencia de atractivo por la validez que tuvo al quedar fuera de los aranceles recíprocos, por lo que empresas de países que fueron afectados pudieran empezar a ver al país como una oportunidad para relocalización, lo que lo sigue poniendo como un jugador importante.
Informó que el discurso del presidente de Estados Unidos, Donal Trump, es dirigido a sus votantes y sindicatos automotrices, pero de alguna manera, entre líneas y acciones, da certidumbre a México y Canadá.
En tanto, el presidente de Chihuahua Futura, Sergio Mendoza Vidal, consideró que al tratarse de una suspensión temporal la anunciada por el gigante del sector automotriz Stellantis, no obedece a la aplicación de aranceles estadounidenses, sino a un problema de ventas de ciertos modelos.
“Todos los involucrados en la industria han experimentado altas y bajas en los volúmenes de los vehículos dependiendo si son populares o no, es normal tener fluctuaciones”, dijo.
El industrial señaló que todo el orden económico mundial ha sufrido afectaciones con las nuevas políticas del Gobierno federal de Estados Unidos, por lo que “algunas empresas trabajarán en ajustarse, otras en mudarse y algunas en salir del mercado. Es muy difícil predecir”, dijo.
Lo que es seguro, mencionó, es que van a subir los precios de los artículos que los consumidores pagan en Estados Unidos y, por ende, va a bajar la demanda y con esto la producción, por lo que caerán las ventas de empresas manufactureras y habrá recortes de personal, paros técnicos y una moderación en la actividad industrial mundial.
El fabricante Stellantis anunció ayer que suspenderá temporalmente operaciones en sus fábricas de Canadá y México debido a que los aranceles impuestos por el gobierno de Trump comienzan a afectarla.