The Washington Post comunicó el miércoles a su personal que iniciaría una amplia ronda de despidos. Se espera que los cambios afecten la cobertura deportiva, local e internacional de la organización.
Según dos personas que conocen los detalles de la decisión, la empresa despedirá a alrededor del 30 por ciento de sus empleados. Según dijeron, esto incluye a personas que trabajan en el área comercial y a más de 300 de sus cerca de 800 periodistas.
Los recortes son una señal de que Jeff Bezos, quien se convirtió en una de las personas más ricas del mundo vendiendo productos en internet, aún no ha descubierto cómo construir y mantener una publicación rentable en línea. Durante los primeros años de su propiedad el periódico se expandió, pero recientemente la empresa ha perdido impulso.
Matt Murray, editor ejecutivo del Post, dijo el miércoles por la mañana en una llamada telefónica con los empleados de la redacción que la empresa había perdido demasiado dinero por demasiado tiempo y no había satisfecho las necesidades de los lectores. Explicó que todas las secciones se verían afectadas de alguna manera, y que el resultado sería una publicación enfocada aún más en las noticias nacionales y la política, así como en los negocios y la salud, y mucho menos en otras áreas.
“En todo caso, hoy se trata de posicionarnos para ser más esenciales en la vida de la gente en lo que se está convirtiendo en un panorama mediático más abarrotado, competitivo y complicado”, dijo Murray. “Y después de unos años en los que, francamente, el Post ha tenido dificultades”.
Murray explicó con más detalle los motivos en un correo electrónico, afirmando que el Post estaba “muy anclado en una época diferente, en la que éramos un producto impreso local dominante” y que el tráfico de búsqueda en internet, en parte debido al auge de la IA generativa, había caído a casi la mitad en los últimos tres años. Añadió que “la producción diaria de artículos ha disminuido sustancialmente en los últimos cinco años”.
“Aunque producimos muchos trabajos excelentes, con gran frecuencia escribimos desde una sola perspectiva, para una porción de la audiencia”, dijo.
La sección de deportes del Post cerrará, aunque algunos de sus reporteros se quedarán y pasarán al área de reportajes para cubrir la cultura del deporte. La sección metropolitana será más pequeña, y la sección de libros cerrará, al igual que el pódcast diario de noticias Post Reports.
Murray le dijo al personal que, aunque la cobertura internacional del Post también sería menor, aún conservarán periodistas en alrededor de una decena de lugares. Reporteros y editores en Medio Oriente fueron despedidos, así como en India y Australia.
Cuando se enteró de la magnitud de los recortes, Peter Finn, director de la sección, pidió ser despedido en lugar de ser involucrado en la planificación de los mismos, según dos personas conocedoras de su decisión.
Cuando los correos electrónicos que notificaban a los empleados que habían sido despedidos comenzaron a llegar a las bandejas de entrada, los periodistas del Post empezaron a informar a sus colegas que sus puestos habían sido recortados. “Eliminado”, “Eliminado”, “Eliminado”, decían los mensajes que se enviaban unos a otros.
Bezos contrató a Will Lewis como editor a finales de 2023 para encontrar un camino hacia la rentabilidad para el Post, que había estado experimentando un descenso en la audiencia y una caída en las suscripciones. Lewis ha experimentado con varios cambios para transformar la organización, destacando la incorporación de inteligencia artificial para gestionar comentarios, pódcast y agregación de noticias.
Gran parte de su gestión ha sido turbulenta, incluyendo una reorganización del liderazgo en la redacción y el escrutinio de sus vínculos con un escándalo de hackeo telefónico cuando trabajaba para News Corp. Justo antes de las elecciones presidenciales de 2024, Lewis anunció una nueva política de Bezos que ponía fin al respaldo a candidatos por parte del consejo editorial del Post, lo que bloqueó un editorial que se había redactado para la candidata demócrata, la vicepresidenta Kamala Harris. En respuesta, cientos de miles de suscriptores del Post cancelaron sus suscripciones.
En 2024, en una reunión de personal, Lewis advirtió que el Post estaba en apuros. “Estamos perdiendo grandes cantidades de dinero”, dijo. “Su audiencia se ha reducido a la mitad en los últimos años. La gente no está leyendo sus historias”.
A finales de 2024, Bezos describió la situación en una entrevista realizada en una conferencia organizada por The New York Times: “Salvamos The Washington Post una vez, y vamos a salvarlo una segunda vez”.
Un portavoz de Bezos no respondió a una solicitud de comentarios para este artículo.
El Post está lejos de ser el único medio editorial que enfrenta dificultades para ser rentable. Para muchos, la circulación impresa ha seguido cayendo en picada, el tráfico digital se ha visto obstaculizado por la IA generativa y las audiencias se han dispersado por diversas plataformas de redes sociales. Los medios editoriales han tenido que experimentar con diferentes fuentes de ingresos para compensar las pérdidas, como eventos y membresías premium.
“Este es un día trágico para el periodismo estadounidense, la ciudad de Washington y el país en general”, dijo Jeff Stein, corresponsal jefe de economía del Post, quien no estaba entre los despedidos el miércoles.
“Estoy dolido por los reporteros que quiero y cuyo trabajo defendió los más verdaderos y nobles principios de la profesión”, dijo en una declaración a The New York Times. “Están siendo castigados por errores que no provocaron”.
Don Graham, cuya familia fue propietaria del Post durante más de medio siglo y supervisó su transformación en un periódico de primera categoría que destapó el caso Watergate, escribió en Facebook que tendría “que aprender una nueva manera de leer el diario, ya que desde finales de la década de 1940 siempre empiezo por la sección de deportes”.
Marty Baron, ex director ejecutivo del Post, dijo en un comunicado que lo sucedido convierte a este miércoles en uno de “los días más oscuros en la historia de una de las organizaciones de noticias más grandes del mundo”.
“Las ambiciones de The Washington Post se verán seriamente reducidas, su talentoso y valiente equipo se verá aún más mermado y el público se verá privado de la cobertura de primera línea, basada en hechos, en nuestras comunidades y en todo el mundo, que es más necesaria que nunca”, escribió Baron.