Madrid.- El Presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dijo que no cederá ante amenazas por sus objeciones a la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán, prolongando la disputa con el Presidente Donald Trump, quien amenazó con cortar el comercio con el país mediterráneo.
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno", dijo Sánchez en un discurso el miércoles.
Trump afirmó el martes que Estados Unidos cortará todo el comercio con España, al criticar al país por negar acceso a sus bases militares para la campaña de bombardeos estadounidenses contra Irán.
El principal índice bursátil español, el Ibex 35, apenas variaba a las 10:26 a.m. en Madrid, siendo el de peor desempeño entre los principales mercados europeos en la jornada. Los bonos españoles caían junto con otros periféricos, ampliando en dos puntos básicos su diferencial frente a los títulos alemanes, hasta 47 puntos básicos, el mayor nivel desde diciembre.
Trump no explicó cómo planea cortar el comercio con España, lo que podría resultar difícil dado que Estados Unidos mantiene una relación comercial con la Unión Europea en su conjunto. Más tarde sugirió que tiene autoridad para imponer un embargo total a los bienes del país, aunque no indicó explícitamente que planee hacerlo.
La Comisión Europea, que gestiona los asuntos comerciales de la UE, dijo que espera que Estados Unidos cumpla los compromisos asumidos en un acuerdo comercial firmado el año pasado y añadió que está "lista para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE".
En referencia al conflicto en Irán, Sánchez señaló que el gobierno está considerando un paquete de ayuda para empresas y trabajadores españoles con el fin de mitigar los impactos económicos de este conflicto. España mantiene un déficit comercial de 13,400 millones (US$15,600 millones) con Estados Unidos. El comercio bilateral total asciende a 46,800 millones.
El domingo, Sánchez afirmó que la operación de Estados Unidos e Israel constituye una intervención militar injustificada y peligrosa fuera del derecho internacional. El Gobierno en Madrid advirtió a Washington que no puede utilizar las dos bases militares en el sur del país para apoyar la operación, al argumentar que tal implicación quedaría fuera del tratado que regula esas instalaciones.
Trump también criticó a Reino Unido por impedirle utilizar una base militar en la isla de Diego García para llevar a cabo ataques contra Irán, diciendo que estaba "sorprendido", aunque sin llegar a formular una amenaza comercial similar.
"Esta no es la era de Churchill", dijo Trump desde la Casa Blanca. "Diré que Reino Unido ha sido muy, muy poco cooperativo con esa estúpida isla que tienen".
Trump también ha expresado frustración con Sánchez por rechazar su llamado a que los aliados de la OTAN eleven el gasto en defensa al 5% del producto interno bruto. En octubre pasado, el presidente de Estados Unidos dijo que España debería recibir un "castigo comercial" por el desacuerdo.
Sánchez afirmó el miércoles que los objetivos de Estados Unidos no están claros y que España debe estar preparada para una guerra prolongada con numerosas víctimas y graves consecuencias económicas.
"No se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como comienzan los grandes desastres de la humanidad", dijo Sánchez. "Rechazamos este conflicto y pedimos una solución diplomática".