La Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH) perdió alrededor de dos mil 300 alumnos durante la actual administración.

El rector Luis Alfonso Rivera informó que la matrícula pasó de 32 mil estudiantes a 29 mil 700, una reducción que atribuyó al descenso de la población en edad escolar y al crecimiento de la educación virtual.

Informó que éste fue uno de los elementos revisados durante la reunión que sostuvo en la Ciudad de México con funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en la que también analizaron los planteamientos del Sindicato de Trabajadores al Servicio de la Universidad Autónoma de Chihuahua (STSUACH).

Explicó que, de acuerdo con lo expuesto por Cynthia Ruano Méndez, de la Dirección General de Educación Superior de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP, el descenso de la población comenzó a reflejarse en primaria y posteriormente avanzará hacia secundaria, bachillerato y universidad.

A esto le suma el crecimiento de la educación virtual, que demanda menos servicios presenciales.

El rector señaló que durante la reunión también revisaron la petición sindical de incrementar las percepciones de los trabajadores durante los últimos cuatro años antes de su jubilación, mediante aumentos de hasta 50 o 100 por ciento.

La propuesta fue rechazada debido a que no está reconocida como prestación por la federación y contradice las conclusiones del estudio actuarial de la Universidad.

Añadió que también fueron rechazadas las recategorizaciones retroactivas solicitadas por el sindicato, debido a que implicarían pagar horas que no han sido trabajadas.

La funcionaria federal indicó que tampoco existe autorización para las recategorizaciones pendientes y que cada solicitud deberá justificar por qué resulta necesario aumentar el sueldo, las horas o la categoría de un trabajador.

Sobre la solicitud de nuevas plazas, Rivera Campos indicó que la federación informó que desde 2015 no ha autorizado una sola plaza adicional en las universidades del país.

Agregó que el sindicato planteó una petición económica de 137 millones de pesos, pero el Gobierno cuestionó que los cálculos utilizados partieran de un escenario en el que todos los trabajadores percibieran el salario mínimo, cuando en la UACH existen empleados con percepciones superiores a 40 mil pesos mensuales.

Otro de los puntos revisados fue la petición del sindicato para remover a 12 trabajadores del área de Recursos Humanos.

Rivera Campos consideró que esa solicitud representa una injerencia en las atribuciones de la Universidad, al señalar que tanto la institución como el sindicato cuentan con autonomía para determinar a sus representantes y personal correspondiente.

En cuanto al fideicomiso de jubilaciones y pensiones, explicó que el estudio actuarial establece una aportación de 9.75 por ciento por parte de los trabajadores para darle viabilidad, además de modificar las condiciones de jubilación.

El objetivo, dijo, es fortalecer gradualmente el fondo y no buscar una solución inmediata que comprometa sus recursos.

Como seguimiento a la reunión, Rivera Campos acordó establecer una mesa de trabajo diaria con el sindicato, de 9:00 a 10:00 horas.

Explicó que la Universidad y la federación entrarán en una etapa para revisar si existe disposición de la organización sindical para modificar procedimientos administrativos y avanzar hacia una viabilidad financiera en los próximos años.

El rector sostuvo que si el sindicato logra justificar técnicamente la necesidad de nuevas plazas o incrementos salariales, la Universidad podrá acompañarlo ante la federación y posteriormente ante la Secretaría de Hacienda para solicitar los recursos.

Consideró que ahora corresponde a los propios trabajadores valorar los planteamientos y justificar las necesidades que presenta su organización.

Rivera Campos agregó que durante el encuentro también abordaron el comportamiento de la matrícula universitaria y la disminución demográfica que registra el país.

Señaló que este fenómeno, sumado al crecimiento de la educación virtual, representa un cambio que las universidades deberán considerar en su planeación de personal y servicios para los próximos años. (Ismael Carrillo / El Diario)