Ciudad de México.– La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a ponerse en ruta directa de confrontación con los líderes camerales de Morena y esto sucede luego de que el intento de desafuero de Cuauhtémoc Blanco, el exgobernador de Morelos y actual diputado federal plurinominal fuera cobijado por varias legisladoras de Morena, Partido del Trabajo, Partido Verde y del PRI, para evitar que sea enjuiciado por las acusaciones de abuso sexual en contra de una de sus hermanas.
Con el oprobioso y vergonzoso grito de “¡no estás solo, no estás solo!” las mujeres diputadas lo cobijaron y sentenciaron su afán de proteger al legislador y con ello dieron al traste con el discurso feminista que tanto pregonan.
Pero el suceso abrió también otro debate.
El legislador de Morena, Alfredo Ramírez Cuéllar encabezando a un grupo morenista, propuso eliminar el fuero para diputados, senadores y gobernadores bajo el argumento de que no debe existir ese privilegio que de pronto solamente sirve para encubrir las trapacerías de funcionarios públicos cometidas al amparo del poder.
Como la presidenta Claudia Sheinbaum mostró animosidad para impulsar un debate en torno a dicho tema, se consideró que la propuesta en realidad era una idea original que salía de la misma presidencia de la República y era la respuesta a las críticas que detonaron por el cobijo dado a Cuauhtémoc Blanco que terminó por estallar en Palacio Nacional afectando la narrativa presidencial de que con Sheinbaum Pardo en la silla presidencial llegaron todas las mujeres.
La propuesta de eliminar el fuero que gozan algunos funcionarios electos es una vieja propuesta que surgieron de las alforjas de Morena. Esa postura histórica daba todavía más fuerza a la idea de que la propuesta era un proyecto elaborado en Palacio Nacional.
Sin embargo la primera voz que se manifestó en contra fue la de Gerardo Fernández Noroña, quien en su carácter de presidente del Senado salió a precisar que eliminar el fuero a los legisladores es muy peligroso pues los expone a ser presa de acusaciones falsas, detenciones arbitrarias y con ello alejarlos de su actividad legislativa, lo cual puede de ser gran impacto al momento de votar asuntos trascendentes, como una reforma constitucional, que terminan por ganarse o perderse por diferencias magras, de uno o dos votos.
Fernández Noroña recordó que el fuero es un instrumento que garantiza a todos los legisladores su derecho a la libertad de expresión y que desaparecerlo podría dar pie a persecuciones judiciales en contra de diversos legisladores por el simple hecho de manifestar una opinión contraria a la que emana del poder.
La reacción de Fernández Noroña vuelve a exhibir la fragilidad del liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum y expone a su vez la falta de consensos con sus propios operadores políticos en las cámaras.
Todavía está fresco en la memoria colectiva como los legisladores le alteraron su iniciativa de reforma contra el nepotismo y la reelección, a la vez que hay otras evidencias de que en la Cámara de diputados a ella sí le cambian, no solo las comas y los puntos, sin aspectos básicos de sus propuestas, las cuales se aprueban, pero con alteraciones sustanciales.
Que exista la intención de eliminar el privilegio del fuero constitucional es una nueva ruta de confrontación y si desde ya le empiezan a encontrar “asegunes” lo más seguro es que esa iniciativa se congele o sea trasformada radicalmente.

Banderillas:
Interesante brete que tiene enfrente el senador Javier Corral, presidente de la Comisión de Justicia del Senado, pues en los próximos días deberá procesar múltiples perfiles de aspirantes a 56 magistraturas estatales electorales de 30 entidades federativas.
La convocatoria es abierta, por lo que son muchos los interesados en convertirse en los impartidores de justicia electoral en sus estados.
Entre tantos aspirantes es natural que de pronto no todos reúnan atributos positivos y carguen en sus espaldas antecedentes en el servicio público que los hace ver como poco atractivos para los cargos que buscan.
Esta el caso de lo que sucede en Sonora, donde existen dos figuras postuladas que tienen pendientes litigios judiciales, rasgos de conflictivos y haber formado parte de proyectos que costaron mucho y terminaron en nada.
Uno de ellos es Octavio Grijalva Vázquez, quien actualmente funge como jefe de Oficina de Presidencia del INE, tiene en su haber más de una decena de litigios, demandas, amparos contra gobiernos y contra particulares, coleccionados a lo largo de su carrera en la función pública y en lo empresarial.
La otra persona es Ana Maribel Salcido Hashimoto, quien se desempeña como directora de Acceso a la Información del INE, participó hace algunos años en la implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal en Sonora. La cuestión es que mucho de esa implementación fue simulación y al final quedaron volando 180 millones de pesos.
Sin duda, Corral Jurado y su equipo deberán hacer una criba a conciencia para evitar que se elijan figuras que no representan la idea que busca el régimen, de hacer una justicia más cercana al pueblo y que emane de las y los ciudadanos.