Chihuahua, Chih.- Con la desaceleración económica que enfrenta México y que advierten se profundizará con la aplicación de aranceles, la expectativa de colocación de vehículos en el año se mueve a una caída en torno al 1% respecto al cierre de 2024, que vendrá acompañada de un comportamiento similar en materia del financiamiento, sostuvo Guillermo Rosales Zárate, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

La desaceleración económica que enfrenta México, dijo, es notoria y constante, toda vez que los indicadores que conforman el Producto Interno Bruto (PIB) dan esta ruta desde el último trimestre de 2023.

Este cambio en la tendencia después del crecimiento que generó la recuperación pospandemia se da antes del inicio de la afectación que, advierten, tendrá la economía derivado del cambio de política estadounidense en materia comercial con la aplicación de aranceles, restricciones que ya las están observando.

Con ello prevén que se profundice la desaceleración en la venta de vehículos en México, situación que tenía contemplada la AMDA en la proyección de escenarios.

En diciembre, la Asociación publicó un primer escenario en el que mantenía una expectativa del crecimiento del PIB del 1.1% y en la venta de vehículos de 2.1% respecto a 2024, lo que se ubicaba en un millón 527 mil unidades.

Un segundo escenario contempló una disminución del PIB del 1%, con un mercado en torno a un millón 480 mil vehículos.

Al parecer, dijo, la economía se está enfilando más al segundo escenario en el cual México puede terminar 2025 en fase de estancamiento o con alta probabilidad de una ligera recesión.

Apuntó que si bien observan una disminución en las tasas de interés y prevén que ante la propia desaceleración económica la inflación pueda permitir al banco central continuar con esta tendencia y tengan una situación similar en las tasas finales para el crédito automotriz, el factor más importante que motiva la compra de vehículos más allá de contar con el mecanismo del financiamiento es la seguridad y la perspectiva de confianza, tanto en la economía del país como en las propias finanzas personales de los clientes.

Desafortunadamente, dijo, “se están alineando los indicadores para acercarnos a nuestro segundo escenario con un ligero retroceso este año en la venta de vehículos”, dijo.